domingo, 23 de diciembre de 2007

CONSEJO ASESOR PARA LA EQUIDAD

MOVIMIENTO NUEVA IZQUIERDA

Una vez más los movimientos sociales ponen los temas en la agenda de desarrollo de Chile. Ahora, producto de un profundo conflicto entre los trabajadores subcontratistas de Codelco y los administradores de la principal empresa cuprífera nacional salió a la luz pública un problema estructural del mercado laboral chileno. La OIT y los mismos trabajadores lo denunciaron hace tiempo: la mayoría de los trabajadores de Chile no tiene acceso a un trabajo decente. Adicionalmente, la desigualdad de estos salarios es una de las peores de América Latina. El último informe del Banco Mundial llega a una conclusión tajante en este sentido, de la cual Chile no es una excepción. La desigualdad en América Latina es extensa, profunda, caracteriza cada aspecto de la vida y está arraigada en instituciones discriminatorias y segmentadas que han permitido sea perpetuada históricamente y persista hasta hoy. Esto, sin duda permite la injusticia de que solamente algunos en nuestra sociedad gocen de una libertad "real". Con esta motivación la iglesia católica planteó la existencia de un salario mínimo ético, y el debate se agudizó aún más. Y ahora, en un momento que consideramos punto de inflexión de nuestra historia post dictadura, la sociedad chilena está cruzada por un trasversal inconformismo con el status quo de la injusticia de la desigualdad y está dispuesta a enfrentar este problema. Y no nos restaremos de ninguna discusión, ni política, ni ética, ni técnica. Aunque esta comisión no es una mesa de diálogo social, pues no están representados los actores de la sociedad civil en su conjunto, esperamos sea una oportunidad de elaborar políticas concretas que permitan reparar las inequidades que presenta nuestra sociedad. Por ejemplo en lo que se refiere a la creación de una instancia permanente de diálogo social entre trabajadores, empresarios y gobierno, en la discusión de un ingreso básico más alto que permita ampliar la libertad real de todos, en reestructurar el salario mínimo, en una reforma tributaria que permita igualar oportunidades, en mejorar las condiciones laborales de trabajadores, en pensar un proyecto de desarrollo para Chile que lo saque de la senda del crecimiento empobrecedor, entre otras. Lamentamos profundamente la ausencia de los representantes de los trabajadores de Chile. Sabemos que la verdad de sus condiciones y problemas la saben ellos y ellas mejor que nadie, y habría sido de mucha mayor riqueza su incorporación. Estaremos atentos a que esta discusión no se desvíe de su objetivo e internalize las verdaderas demandas de los trabajadores y la sociedad completa. Esta es una discusión que parte del descontento social de por lo menos la mitad de los hogares chilenos que viven mensualmente con menos de 400.000 mil pesos, quienes están sujetos a tremendas inestabilidades laborales y de ingresos, quienes tienen la mayor presencia de niños y no tienen acceso a un buen sistema educacional, quienes enfrentan largas jornadas laborales y posiblemente no estén ahorrando para su vejez. Por todo esto, valoramos la incorporación de un grupo de personas progresistas en estas materias, como por ejemplo Ricardo French-Davis, Yerko Ljubetic, Humberto Vega y Claudia Sanhueza, entre otros. Esta última, además, es adherente al Movimiento Nueva Izquierda. - by marmota -

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