jueves, 13 de diciembre de 2007

¿Contra la Pobreza o la desigualdad?

Por Marcelo Sánchez Ahumada
www.atinachile.cl

Suele hablarse de Pobreza y Desigualdad social como si fueran sinónimos sin embargo aunque existe una estrecha relación la primera nos lleva a una realidad muy distinta como país en dónde hay familias cuyas condiciones de vida están por debajo de lo mínimo necesario para alimentarse, acceder a la salud, poder mandar a los hijos a estudiar y contar con una vivienda digna.
Por otro lado la desigualdad puede darse en economías en que la pobreza ha sido superada coexistiendo una concentración de riquezas alternativa a las condiciones de sobrevivencia mayoritaria.
¿Porqué me parece importante hacer esta distinción? No obedece a un mero ejercicio semántico sino fundamentalmente porque es distinto dirigir políticas públicas para reducir la desigualdad social que para luchar en contra de la pobreza. En efecto la gran diferencia radica en la necesidad de saber focalizar el Gasto Social.
La Pobreza enfrenta escenarios muy distintos y se tiende a clasificar en 2 tipos de perfiles:

1.- La Pobreza Momentánea.
2.- La Pobreza Estructural.

La Pobreza Momentánea o contingente se manifiesta cuando el sistema económico sufre procesos de ajuste que afectan a los sectores de bajos ingresos de manera más fuerte, en especial cuando afecta la generación de Empleos.
Sin embargo cuando la economía se recupera rápidamente se reinsertan en el mercado laboral y salen de su condición de pobreza. En cambio, La Pobreza Estructural son sectores pobres incluso de una economía en funcionamiento óptimo en que la asistencialidad es el único recurso de sobrevivencia ya que están incapacitados para desempeñarse laboralmente. En algunos casos esta pobreza tiene capacidades para generar sus ingresos a través de un fuerte apoyo, en otros simplemente sin una transferencia directa quedan marginados totalmente.
Estas formas de pobreza no pueden ser tratadas de manera homogénea, son realidades distintas y una política eficiente implica reconocer dicha diferenciación. Por un lado la pobreza no será eliminada con un óptimo crecimiento del sistema económico, la llamada ley del “chorreo” ya que sólo saldrán por esta vía los Pobres no Estructurales. Considerarlo de otra forma implica reducir la pobreza como un mero desajuste que a través de la dinámica económica desaparecerá. Hemos visto que en la práctica esto no sucede y subsisten amplios sectores en la indigencia.
Es imprescindible actuar simultáneamente con tratamientos diferenciados, sobre los diferentes estamentos de la pobreza. La simultaneidad en esta materia es necesaria por sobre la secuencialidad de sectores prioritarios. Al trabajar sobre un grupo y postergar los otros, se genera un efecto cascada que conlleva la explotación de sectores más pobres que los intervenidos (En Chile es el clásico ejemplo del ½ pollo)
A mi juicio una de las formas más adecuadas para mover el desarrollo de los sectores pobres coyunturales es organizar sus recursos de manera asociativa facilitando a las microemprendimientos acceso al crédito, al capital semilla y con una articulación de redes productivas y comerciales. Debiéramos avanzar desde una política de subsidios a otra que de fortalecimiento de unidades productivas a través del desarrollo cooperativo.
No obstante lo anterior para enfrentar la pobreza estructural se debe tener en cuenta o la necesidad de fortalecer sus capacidades más allá de transferir recursos de subsistencia, transformando los subsidios directos al consumo en recursos aplicables con fines productivos. Lo anterior es tremendamente difícil y requiere de una adecuada gradualidad que reconozca las posibilidades reales de salir del estado de indigencia como sujeto activo. A la hora de destinar los recursos del Gasto Social debemos preguntarnos si la política empleada obedece a una realidad diferenciada de la pobreza, si al reconocerla se focaliza más fuertemente en los pobres estructurales y salvaguarda los equilibrios macroeconómicos que ayuden a los pobres coyunturales a salir por sus propios medios en el contextote una economía sana.

Por último cabe preguntarnos si el objetivo de la Política Social apunta a resolver la desigualdad o considera de manera prioritaria la reducción de la pobreza.

Los Pobres, no pueden esperar. - by marmota -

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