Fuente: www.elsiglo.clpor: Eduardo Contreras
El deterioro de la imagen de Pinochet ha ido más rápido de lo imaginado. A un año de su muerte - que le sorprendió procesado y en libertad bajo fianza como delincuente que fue - el pueblo chileno no lo siente ni lo llora y todo indica que, con el paso del tiempo su imagen será sólo el oscuro recuerdo de la muerte.
No puede ser de otro modo. Traidor, ignorante, títere de los grandes grupos económicos, perverso, cruel, cobarde, ambicioso sin medida, desleal hasta con los suyos, entrará a la historia como uno de los más abyectos y rapaces tiranos de la historia de América Latina. Con toda razón, en las naciones más avanzadas su nombre es sinónimo de traiciones y de crímenes.
Sólo unos pocos de sus adherentes sacaron el habla en su favor. Un desquiciado mental llegó a compararlo con O´Higgins y Balmaceda, en tanto que otros afirmaron que con el tiempo su figura será ampliamente reconocida. Y es posible que sea reconocida, pero lo será en las peores galerías de criminales.
Por su parte el general Oscar Izurieta había dicho del tirano que “ en él se funden el soldado y el Jefe de Estado”. La verdad es que en él se funden el genocida y el malversador.
Mientras, a un año de su muerte, quienes le secundaron en la matanza siguen siendo procesados, siguen recibiendo condenas, muy bajas es cierto, pero condenas al fin, ya sea por las violaciones a los derechos humanos o por sucios negociados como el contrabando de armas y otros escándalos de la dictadura militar. Su nave predilecta, “La Esmeralda”, escenario sangriento de la Armada, sigue siendo inspeccionada por los crímenes allí cometidos. Su propia familia hace turno de espera para un eventual enjuiciamiento por los enriquecimientos ilícitos
Desde hace un año no hay Pinochet, pero hay pinochetismo sin Pinochet en las filas de una derecha cerril y soberbia, prepotente e inculta, cuya influencia política y su poder material permean a la llamada “clase política” que se esmera en congraciarse con sus líderes. Diversas conductas del propio gobierno de la Concertación frente a determinadas situaciones nos demuestran que en poco o nada se diferencian de la política de tiempos de la dictadura. Ejemplos : los jerarcas de La Moneda parecen felices por la actuación de los soldados chilenos en Haití mientras ignoran el clamor existente ante la reiterada denuncia de atropellos y violaciones a los derechos humanos perpetrados por la soldadesca de la “ayuda humanitaria” en esa isla del Caribe.
Otro ejemplo vergonzoso de cómo, al igual que en dictadura, Chile sigue atado al Fondo Monetario Internacional es la circunstancia de ser el único país del área que no ingresó al Banco del Sur, iniciativa progresista que acaba de despegar y que marca un hito en la lucha por la independencia y la autodeterminación de los pueblos. Y sin ir más lejos, ¿qué ha hecho este gobierno por solidarizar con el hermano pueblo boliviano agredido por su asquerosa oligarquía.? ¿Dónde hay un gesto de apoyo al proceso democrático de Bolivia que encabeza el presidente constitucional Evo Morales? ¿O es que, como antes hizo Lagos en el caso del golpe contra Chávez en Venezuela, se respaldará esta vez a los golpistas que atentan contra Evo?
Hace un año que no hay Pinochet pero en la política del sistema persiste su impronta autoritaria, antidemocrática, reaccionaria, y ella se siente entre quienes ejercen el poder limitado que los dueños del poder real negociaron en su momento. Hasta ahora los políticos del sistema, encerrados en mínimas peleas de conventillo, no se atreven a romper y a inaugurar el tiempo nuevo que ya anuncia el pueblo movilizado. - by marmota -


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