miércoles, 16 de enero de 2008

Lagos está absolutamente posicionado para el 2009

www.eugeniotironi.cl

Convencido de que el "bacheletismo-aliancista" es el principal triunfo que ha tenido Bachelet, Eugenio Tironi considera que este Gobierno tiene un buen producto que ofrecer y que mostrar, pero que está mal empaquetado. Es lo que muchos llaman la falta de relato. Tironi también levanta la mirada hacia las próximas elecciones y señala que si el tema de la campaña es la equidad, gana la Concertación; pero si es por gestión, gana la Alianza. Todo está en manos –dice él- de René Cortázar.

En el clásico proceso de cambio de año en que las evaluaciones parecen ineludibles, Eugenio Tironi pone su análisis en la balanza y considera que el gobierno de Michelle Bachelet es mucho más de lo que él mismo pensó. Cree que la impronta social de la Presidenta ha generado un punto de inflexión en la sociedad chilena y que en el curso de estos años, el gobierno se ha reconciliado con las obras y la historia de los gobiernos anteriores. De ahí que, en la mirada de este sociólogo, los intentos de ruptura –que tanto campearon en el año que se fue- hayan fracasado y ahora esté de moda el reencantamiento concertacionista.

Tironi, ya lo sabemos, no es sólo un estudioso de los movimientos sociales o un consulto de prestigio en el mundo de la empresa. Su incursión en la política, siempre desde el campo de las ideas, le han granjeado también buena fama. No por nada, sus análisis políticos, su destreza para poner nombre a los fenómenos de opinión pública o su buena performance para dar con los mensajes precisos en tiempos de campaña, lo han convertido en un verdadero gurú del establishment.

Aquí, Tironi critica la manera en que la Alianza por Chile ha juzgado al ex Presidente Ricardo Lagos. Cree que han desplegado la estrategia de los "mosquitos" contra un león que hasta ahora permanecía sereno y en retiro. Tironi apuesta a que el león-Lagos volverá a rugir y de un zarpazo sacará a los mosquitos de su cuadro de acción.

- A su juicio, luego de romper su silencio, ¿Lagos quedó posicionado para el 2009?
- Absolutamente sí.

- El Transantiago, ¿no marca un punto de inflexión para él?
- Claro, marca un punto de inflexión en cuanto rompió su silencio y, de alguna manera, aceptó que el Transantiago ha teñido el conjunto de la obra de la Concertación. Pero también es cierto que la situación de Lagos hoy día es mucho más confortable: su hijo ya no está en el gobierno y el Transantiago comienza a mejorar.

- Pero también es cierto que se ha generado un cuestionamiento profundo a Lagos, quien es una de las figuras más célebres de la Concertación. ¿Cuánto influye eso en la percepción ciudadana?
- Creo que la derecha ha cometido un error grave al lanzarse con tanta virulencia sobre Lagos, porque está atacando a una figura que está en el corazón de la Concertación. Con eso, la Alianza está haciendo que el concertacionismo reaccione y que también reaccione Lagos. O sea, éste era un león muy paciente que soportó embates de muchos mosquitos por largo rato. Los mosquitos creían que tenían al león totalmente derrotado, pero por ahora el león ha movido sólo una garra ... En el momento que se ponga a rugir, muchos mosquitos van a terminar arrepentidos.

- ¿Por qué?
- Porque hay una cuestión muy curiosa aquí. La crítica que se le hace a Lagos es por haber sido excesivamente audaz, arriesgado, casi voluntarista. O sea, el pecado es haberse puesto metas muy altas. Es lo que se ha llamado eufemísticamente: su impronta creadora. El punto es que, si ése es el pecado de Lagos, ¿qué nos ofrece la derecha? ¿Qué ofrece Piñera? Ellos prometen metas mucho más altas. Ya dicen que crecer al 5 por ciento es mediocre, que es como estar durmiendo la siesta ... Lo curioso, entonces, es que el ethos de la derecha es el mismo que le critican a Lagos.

- Tomando su analogía del león, lo extraño es que Lagos dejó el gobierno convertido en el rey de la selva, pero terminó como enjaulado por el Transantiago. ¿Qué costo puede tener eso para él?
- Es verdad lo que dices, pero todos saben que cualquier gran proyecto tiene sus complicaciones. Eso pasa hasta cuando uno se construye una casa. Todos los grandes proyectos tienen dos constantes: el primero, que se demoran más del tiempo previsto, y segundo, que siempre cuestan más que lo que se tenía considerado. Cuando un proyecto incluye como variable crítica el comportamiento de la gente, que por definición no es predecible, como ocurrió con el cambio en el sistema de transportes, el escenario es más complejo aún. Lo que determina que las cosas funcionan o no es el comportamiento de la gente. Por lo tanto, todo se juega en la gestión, en el management.

- En este caso, ¿a qué le llama gestión?
- Gestión es ir cambiando el diseño cada vez que sea necesario. Entonces, esta discusión que se ha dado respecto a que el diseño era bueno y la gestión mala, o al revés, es una soberana estupidez. Aquí ha habido un problema de management que no se inicia con la gestión de Bachelet, sino que viene del origen, y nunca nadie le puso corte a eso.

- Usted dice que la derecha ha cometido un error al lanzarse contra Lagos, pero buenta de las críticas vienen de la Concertación. ¿Qué explica eso?
- Creo que aquí hubo un deseo de mucha gente por matar al padre, por matar a esa figura que dominó la escena nacional durante tantos años y que siempre ha mostrado una enorme capacidad para moverse en muchos campos. Es como una presencia que inhibía a los que los seguían. También hay una cuestión gatillada por el "zaldivarismo". Ese grupo siempre ha tenido un particular encono hacia él y ha estado buscando cualquier pretexto para lanzarse al cuello de Lagos. Entonces, se juntaron esas dos cosas. A eso súmale el clima que ha generado la Alianza y que lo ha hecho con mucha inteligencia y habilidad. Es la estrategia de los mosquitos de la que hablábamos recién. Eso ha creado una atmósfera compleja.

- ¿Eso ha permeado al mundo de la Concertación?
- Absolutamente. Ha suscitado dudas respecto de lo que se ha hecho en estos años. Sin embargo, creo que se ha ido generando un reencantamiento con la continuidad. Todo lo que está pasando en materia de vivienda, de educación, de políticas públicas que apuntan al mundo social, son resultado de una obra acumulada durante décadas. Eso ha llevado a que se dé una depreciación de la ruptura.

- ¿Y qué gatilló ese cambio?¿La amenaza cierta de que la derecha los desplace del poder?
- En parte eso y en parte el que las ínfulas rupturistas o fundacionales se erosionaron muy rápido. El principal capital del actual gobierno está marcado por continuar y gestionar bien los lineamientos estratégicos que se han venido desplegando desde 1990 en adelante.

- Convengamos que ése no era el propósito inicial de este gobierno...
- Este gobierno nunca explicitó cuál iba a ser su estrategia. Pero es cierto lo que tú dices: todos los gobiernos tratan de marcar fuertemente su diferencia con el antecesor. Y, efectivamente, este gobierno introdujo un énfasis distinto. O sea, éste es un gobierno que se conmueve más con los niños y los ancianos que con los puentes, túneles y los puertos. Y la Presidenta ha sido muy consecuente con eso. Pero ahora hay una suerte de admisión, de reconocimiento, de cuál es el soporte que ha permitido que esos énfasis puedan concretarse y que son aquellos que fueron instalados por los gobiernos anteriores. En ese sentido, hay una suerte de reconciliación.

- No ha pasado eso con todos los sectores de la Concertación. Camilo Escalona reconoció que el problema de los socialistas era la sensación de vergüenza que tienen por lo que ha hecho la Concertación en estos años.
- Sí, pero eso siempre ha existido. En los ´90 era por cómo se había hecho la negociación con Pinochet, en el ´93 por cómo se había tratado el tema de los derechos humanos; para qué decir en el ´99 con la detención de Pinochet ... O sea, la Concertación ha podido administrar perfectamente bien ese masoquismo izquierdista.

- Y eso no va a cambiar, dice usted.
- ¡No! Eso es parte del inventario. Además, es un componente importante de la sociedad. Las sociedades necesitan un sector estructuralmente inconforme.

La soledad de la Presidenta

- Dice que este gobierno se reconocilió con la continuidad. Para eso, ¿tuvo que renunciar a su sello inicial de generar un cambio en la elite?
- Bueno, en la vida las cosas se van equilibrando. Creo que éste es un gobierno que ha ido madurando y que ha venido reconciliándose con el pasado de la Concertación ... Además, gran parte de la agenda original de este gobierno se ha ido cumpliendo. Sin duda, el gobierno de Bachelet va a ser recordado como un punto de inflexión en la sociedad chilena. Todo el tema de la mujer y su incorporación al ejercicio del poder, es un hecho súper importante. Y te lo digo porque a uno le ha tocado hacer el proceso de adaptación, lo cual no ha sido fácil para ninguno de nosotros.

- ¿Por qué tanto?
- Porque la presencia de las mujeres en los distintos ámbitos te genera un tipo de relación más afectuosa, menos informal; es una cierta familiaridad en la cual o te integras o quedas fuera. En ese sentido, éste es un ogbierno menos protocolar, menos ceremonioso. Es como un gobierno más escandinavo, más horizontal respecto de la gente.

- Pero no es eso lo que están mostrando las encuestas.
- No, pero las encuestas toman su tiempo. Este gobierno ha tenido grandes triunfos. Por ejemplo, toda su impronta participativa, la cosa de las comisiones, me agrada mucho. Yo estoy metido en la Comisión de Equidad y te juro que cada vez que salgo de ahí, me siento orgulloso de ser chileno. Hay un espíritu de acuerdos muy sustancial que también ha fructificado en Educación, en Previsión Social, en Seguridad Ciudadana. Eso se debe mucho al estilo de gobierno de la Presidenta.

- ¿Y cuánto influyó la entrada de Joaquín Lavín a la escena?
- O sea, el "bacheletismo-aliancista" es el principal triunfo que ha tenido Bachelet. Es ella la que permite que emerja un Lavín y una oposición haciendo acuerdos. Y ésa es una cuestión sustancial. ¿En qué lugar del mundo tienes una oposición que se pone de acuerdo con la centroizquierda en un programa de seguridad pública? Pensemos que el arma que históricamente tiene la derecha para acceder al poder es que ella ofrece orden. Entonces, ¿de qué país estamos hablando?

- Aun así, ¿no cree que la Presidenta aparece un poco sola en este proceso?
- Sí, éste es un gobierno que parece solo porque no tiene el mismo respaldo de la opinión pública que tenía y porque, además, la Concertación no está en el mismo ritmo. Ni los partidos ni sus parlamentarios se sienten cómodos con la música que se toca en esta fiesta. Entonces, todos están rezongando.

- En estos meses también se ha dicho que al gobierno le falta relato, una cierta mística para convocar.
- El gobierno carece de un relato o sencillamente no lo ha racionalizado. Quizás sea el estilo de una impronta femenina para ejercer el poder, que es distinto a cómo lo hacemos los hombres. Nosotros pensamos que el relato transforma realidades. Las mujeres, que tienen la experiencia de la maternidad, son más concretas. Pero el producto que tiene este gobierno es realmente espectacular, el problema es que está mal empaquetado.

- ¿Cuánto puede afectar aquello a la proyección de la Concertación? Hoy el oficialismo está en un trance difícil ...
- El dilema es el siguiente: ¿cuál va a ser el tema de la próxima campaña presidencial? Si el tema es la equidad, la Concertación tiene más posibilidades de ganar. Desde ese punto de vista, Lavín está actuando con mucha inteligencia. Está plenamente instalado en la Santa Bárbara de la Concertación que es la Comisión de Equidad. Obviamente, si ésa es la demanda, la Concertación tiene más probabilidades de ganar porque la equidad está mucho más en su naturaleza y en su historia. O sea, suponer que Piñera puede ser el hombre que va a encarnar la equidad, es difícil de creer. Pero, si en cambio, la demanda es de gestión, la Alianza tiene todas las de ganar, y especialmente Piñera.

- ¿De qué va a depender que la balanza se incline hacia la equidad o hacia la gestión?
- Del Transantiago. Por eso que el personaje estratégico se llama René Cortázar. - by marmota -

viernes, 11 de enero de 2008

Necesitamos los mejores candidatos para tener ciudades mejores

www.diarioelobservador.cl

Ahora quedan 10 meses para la elección de alcaldes y concejales en todos los municipios del país. Pasará el verano en paz y después tendremos novedades, porque se desatará la campaña política en todos los frentes. La Concertación y la Alianza tienen esta vez similares posibilidades de llegar al poder. Eso hará que las municipalidades de octubre del 2008, sean la gran encuesta de las presidenciales de diciembre del 2009. además, para darle más fuerza a esta anunciada disputa, habrá la elección de diputados que se hace cada cuatro años y la elección de senadores, que esta vez toca a nuestra región.

El primer espacio en el que se comienza a notar la lucha electoral es en el Concejo Municipal. Casi de un día para otro, los concejales, que estuvieron callados durante años, comienzan a levantarle la voz al Alcalde, a presentar propuestas, a querer fiscalizar todo lo que sucede en el municipio. Los funcionarios municipales sacan fotocopias a determinados documentos y se los hacen llegar a los concejales.

Como ya es tradicional, en los años de elecciones se avanza muy poco, se destruye más que se construye, se discute mas de lo que se aporta. Muchos alcaldes van a la reelección por primera vez y cuentan con el apoyo de sus electores, sin embargo, hay varios que quieren eternizarse en el poder porque no encuentran otra forma de ganarse la vida, o bien, porque, porque se han afectado tanto con la sensación de poder que les genera el cargo que quieren quedarse sentados en trono alcaldicio, “haciéndole el bien a la gente”, “resolviendo lo que les queda pendiente”, o sencillamente, “trabajando por mi ciudad”.

La renovación de los alcaldes y el recambio por gente joven es una necesidad que cada día se hace más indispensable. Sin embargo, la falta de renovación no afecta solo a alcaldes, diputados y senadores, sino también a los concejales. Muchos de ellos se quedan por tantos periodos que después ya no son un aporte para la comuna. Nunca como ahora los temas técnicos atraviesan las decisiones municipales, por eso se hace tan urgente que lleguen profesionales jóvenes a sentarse al concejo, para que puedan transformarse en un valioso aporte al desarrollo de la ciudad, para que renovemos nuestras miradas sobre los lugares en que vivimos. Se puede esperar muy poco de un concejal o un alcalde que lleva tres o cuatro periodos sentado en el mismo asiento, sin ideas nuevas, sin entusiasmo, sin proyectos.

Lo hemos dicho muchas veces: los municipios no son la antigua institución de antes, hoy en día son una empresa con muchos profesionales, con muchos empleados, con muchos recursos que administrar, con educación y salud, con deporte y recreación, con mucha gestión. Una verdadera gerencia de desarrollo que no puede seguir en manos de equipos políticos gastados, sino conducida por renovados lideres de una comunidad.

Lamentablemente dependemos de los partidos políticos para la elección de nuestros representantes en el municipio. Ese 2% de inscritos decide por el 98% que no estamos inscritos en ningún partido y en los que seguramente jamás nos inscribiremos. Por eso los candidatos no son los mejores, por eso no hay renovación, por eso debemos seguir soportando a los mismos por tantos años, sin que tengamos otra forma de expresarnos que con el voto.

Ojalá alguna vez los partidos busquen entre los mejores y nos permitan ciudades también mejores.

jueves, 10 de enero de 2008

Cuando El Ayer Es Hoy

www.elsiglo.cl
Por Eduardo Contreras

El emblemático regreso a casa de nuestra compañera Cristina Carreño cierra con señales de esperanza un año que ha sido fuertemente contradictorio en el terreno de la lucha por verdad y justicia. Ella, combatiente ejemplar, detenida, desaparecida y aparecida, víctima como miles de chilenas y chilenos de la barbaridad de las dictaduras del cono sur, de regímenes aliados en la muerte, creadores de la operación “Cóndor”, Cristina vuelve para decirnos que todavía se puede.

Para decirnos, ella y su familia, que si no desmayamos en esta lucha, todavía es posible - a pesar de los años y de los partidarios del olvido – conocer la verdad, saber qué pasó con nuestras heroínas y nuestros héroes y hasta conseguir justicia. Hay que escuchar el mensaje de su regreso, no hay que bajar la guardia.

Este 2007 que se nos escapa comenzó más que bien porque a pocos días de la muerte del más canalla de los canallas, varios agentes de la dictadura abrieron su boca. Bocas silenciadas durante años por el miedo que imponía Pinochet, cuya influencia en la sociedad chilena aun persiste en las filas de la derecha más recalcitrante y antidemocrática. Y entonces ya a comienzos de enero de este 2007 las confesiones de un ex mocito del “Mamo” provocaron decenas de detenciones y nuevas confesiones, al punto que en marzo ya eran más de 60 los nuevos procesados y el caso “calle Conferencia” estaba prácticamente esclarecido. Habíamos avanzado en 2 o 3 meses del 2007 más que en años. Supimos del cuartel de Simón Bolívar, de la muerte de Victor, de Fernando, de tantos de los mejores de los nuestros. Luego, a lo largo del año, las batallas se concentraron en torno a la excarcelación de los criminales.

Cabe señalar que los avances en “Conferencia” arrojaron luces que permiten cerrar en breve al menos los casos “Operación Cóndor”, “Villa Grimaldi” y “Operación Colombo”. Todo es cosa de voluntad de los jueces. La detención de Iturriaga Neumann como el vuelco en los procesos por los asesinatos de los compañeros Raúl Pelegrini, Jecar Negme, José Carrasco y del sacerdote Miguel Woodward entre otros, también marcaron positivamente el año. En este último caso la jueza Eliana Quezada ha rozado la delicada epidermis de la Armada que por años trató de ocultar sus crímenes.

Preocupantes fueron en cambio ciertos conflictos internos en la Policía de Investigaciones, entidad que tanto ha colaborado al esclarecimiento de la verdad, a propósito de eventuales intentos del mando en apoyo al general ® de ejército Miguel Trincado, incidentes que concluyeron en la salida de Rafael Castillo otrora jefe de la Brigada de Derechos Humanos, quien no recibió el esperado apoyo del gobierno de la Bachelet que como mero premio de consuelo lo mandó al exterior.

Una pésima señal fue la propuesta de La Moneda de crear un Instituto de Derechos Humanos castrado en su facultad de ser parte en los procesos por crímenes contra la humanidad, que transforma al engendro de Instituto en una más de tantas instituciones inservibles.

Igualmente grave han sido las bajísimas condenas impuestas por los tribunales en la segunda mitad del año en casos relevantes de violaciones a los derechos humanos, profundizando una clara tendencia a que haya verdad........pero sin justicia. Es decir, impunidad. Pero quizás lo más alarmante sea la situación creada en la Corte Suprema, cuya sala penal en los últimos meses dictó fallos totalmente contradictorios en materia de derechos humanos. Por una parte descabelladas sentencias que acogieron la prescripción y/o la amnistía contraviniendo la ley nacional, los tratados internacionales, la doctrina y la jurisprudencia. Apoyando tales injustos y errados fallos han estado los ministros Nibaldo Segura y Rubén Ballesteros.

Mientras que la misma sala penal, pero con otra integración de ministros, dictó resoluciones absolutamente antagónicas, que volvieron las cosas a la dirección de los últimos 15 años : es decir que no puede haber prescripción ni amnistía cuando se trata de delitos contra la humanidad como lo son las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura de Pinochet.

Esta confusa situación es grave y habrá que poner fin a este juego que impide la certeza jurídica y que avergüenza al Estado de Chile. La Corte Suprema debe actuar con seriedad y responsabilidad ante Chile y el mundo y es dable esperar que su nuevo presidente, Urbano Marín, contribuya a poner atajo a esta escandalera.

Presente y futuro

Lamentablemente, este año se ha confirmado que no cesan en el país las violaciones a los derechos humanos ; que éste no es un tema sólo del pasado dictatorial y que por tanto es preciso unir las luchas por verdad y justicia respecto de la época de la infamia con las luchas de hoy por el respeto pleno a la dignidad del género humano.

El anunciado reforzamiento de la Brigada de DDHH en Investigaciones, su apoyo a la investigación judicial y su trabajo en colaboración con las agrupaciones de familiares de las víctimas y organismos y profesionales de DDHH, deben contribuír en tal sentido. Pero lo principal seguirá siendo la vigilancia y movilización del pueblo.

La mirada ha de ser amplia y puesta en la defensa de los derechos democráticos que no es precisamente la mirada oficial del gobierno y la derecha que se expresa en su política de “seguridad ciudadana”. En ese orden de cosas, es indispensable poner fin, ahora, a los excesos de la ley “antiterrorista” ; asimismo es urgente detener la represión a las comunidades mapuches, poner en libertad a los presos políticos y atender a los dirigentes en huelga de hambre desde octubre pasado con grave riesgo de sus vidas como el caso de Patricia Troncoso.

Es que la causa de los derechos humanos y no sólo de la vida o de la integridad física o psíquica, sino de todos los derechos inherentes a la persona humana por el solo hecho de serlo, es de la esencia del combate de los trabajadores y de las fuerzas populares por lograr el cambio social y la profundización de la democracia. Democracia que, como acaba de decir Danielle Miterrand, “vale para todos o no vale para nadie”. - by marmota -


miércoles, 9 de enero de 2008

Impacto de la violencia de género en la vida de las mujeres

www.escritorasyescrituras.cl

1. INTRODUCCION

Por género se entiende una construcción simbólica que alude al conjunto de atributos socioculturales asignados a las personas a partir del sexo y que convierten la diferencia sexual en desigualdad social. La diferencia de género no es un rasgo biológico, sino una construcción mental y sociocultural que se ha elaborado históricamente. Por lo tanto, género no es equivalente a sexo: el primero se refiere a una categoría sociológica y el segundo a una categoría biológica. Los estudios de género están desmontando la visión androcéntrica –por parcial, incompleta e injusta—que ha dominado todas las disciplinas humanas, incluyendo a la lingüística. Si el lenguaje es una de las máximas expresiones del pensamiento humano, los conceptos que utilizamos sirven para describir, encuadrar y comprender la realidad, y también afectan a cómo percibimos esa realidad.

La violencia doméstica, privada, al igual que la violencia social, pública, son síntomas de que cuando nuestras sociedades se enfrentan a procesos de cambios profundos, reaparece la parte oscura, la pulsión agresiva, que, por el momento, se hace visible en episodios cada vez mas recurrentes, en los que individuos, generalmente varones, atacan y matan en privado y en público, sin que la razón pueda dar ninguna explicación...

Este fenómeno que se hace visible en su fase más dramática, la muerte, tiene sus estadios intermedios, los malos tratos, de los que son víctimas las mujeres. El fenómeno de la violencia de genero ejercida por esposos, compañeros sentimentales o afectivos o, más extensivamente, por desconocidos en forma de una variedad de conductas de agresión que abarcan desde el maltrato psicológico, pasando por diversos modos de acoso, agresiones físicas y sexuales, hasta llegar a mutilaciones o asesinatos, muestra progresivamente el perfil de una realidad que hasta épocas muy recientes tenía en el silencio un muro de alianza que escondía la tragedia de un número incalculable de mujeres. Y aunque actualmente las cifras que intentan hacer aflorar una dimensión más precisa del alcance de la violencia contra la mujer, sobre todo de la producida en el marco íntimo de relaciones afectivas, se benefician de un progresivo aumento de la sensibilización y la concienciación sociales con respecto a épocas anteriores, en gran medida fruto del trabajo de asociaciones de mujeres en multitud de ámbitos, lo cierto es que aún queda mucha realidad oculta por conocer.

Al hablar de violencia contra las mujeres la denominamos violencia de género para señalar la importancia que en ello tiene la cultura, para dejar claro que esta forma de violencia es una construcción social, no una derivación espontánea de la naturaleza. En este concepto se incluyen todas las formas de maltrato psicológico de abuso personal, de explotación sexual, de agresión física a la que son sometidas las mujeres en su condición de mujeres.

Este fenómeno está tan arraigado históricamente, y tan presente en nuestra sociedad, que nos cuesta identificarlo Cuando podemos nombrarla como a un problema social, violencia de género, empezamos a entender que hay un colectivo que la sufre sistemáticamente .La violencia contra la mujer en el seno íntimo de la pareja requiere la intervención social en ese espacio privado para defender los derechos alienados de uno de los integrantes de ese núcleo de relación personal, que ha traspasado traumáticamente los límites de la convivencia.

La manera en que los poderes públicos han estructurado sus vías de intervención en la vida ciudadana abarca desde la ley hasta las medidas de asistencia o de compensación. Pero hace tiempo que los instrumentos públicos no se consideran suficientes para ofrecer una respuesta efectiva a muchos problemas y fenómenos sociales, espacio que han ocupado las asociaciones civiles y las ONG.

En el ámbito de la violencia contra la mujer es notable la implicación de la corriente asociacionista y no-gubernamental. En cambio, está por desarrollarse el compromiso ciudadano individual, que debería actuar como puntal de ese principio de injerencia.

Investigadores que trabajan buscando explicaciones y líneas de actuación para sofocar el fenómeno de la violencia y atajar sus consecuencias, conocen que en no pocas ocasiones mujeres a las que se supone una independencia personal o económica y una posibilidad de acceso a recursos alternativos continúan en relaciones donde sufren violencia. Estas mujeres, que desarrollan actividades que hacen pensar que no están sometidas a una parálisis o retracción por miedo y que incluso llegan a emprender con éxito iniciativas en varios ámbitos de sus vidas, parecen sin embargo incapaces de denunciar a sus agresores, con quienes siguen conviviendo, y mucho menos de abandonar la relación. Por otra parte, este tipo de mujeres, de perfil social considerado más independiente, y aquellas otras de dependencia más ligada a un núcleo familiar del tipo que sea, comparten la reacción paradójica de desarrollar un vínculo afectivo todavía más fuerte con sus agresores, defendiendo sus razones, retirando denuncias policiales cuando han tenido un momento de lucidez y las han presentado, o deteniendo procesos judiciales en marcha al declarar a favor de sus agresores antes de que sean condenados. Estos efectos paradójicos se producen y quizás sea tiempo de ir buscando sus mecanismos y líneas de intervención.

2. TRADICIONES CULTURALES Y VIOLENCIA DE GÉNERO.

Las creencias tradicionales que consideran a las mujeres como personas subordinadas perpetúan una serie de prácticas ancestrales que entrañan violencia y coacción de las mujeres. El cambio radical de las normas, leyes, políticas y prácticas relacionadas con el tema, ha ido emparejado con las respuestas de la comunidad internacional. Esto ha facilitado el reconocimiento de la violencia contra las mujeres como un abuso contra los derechos humanos. También gracias a la intervención de los grupos feministas, y otros actores, como las asociaciones de defensa de los derechos humanos las organizaciones internacionales han empezado a ver el problema.

A través de los medios de comunicación las nuevas ideas sobre este tema han ido extendiéndose por sectores cada vez más amplios de la sociedad. La Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW), celebrada en 1981, reconoce la violencia contra la mujer como una forma de discriminación especialmente atroz que debe ser erradicada. Los Estados que tomaron parte en la convención tienen la obligación de usar todos los medios apropiados para eliminar la discriminación contra la mujer. Otras declaraciones de política internacional dirigidas a terminar con la violencia son la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer adoptada por la Asamblea General de la ONU en 1993 que define como violencia contra las mujeres cualquier acto que suponga el uso de la fuerza o la coacción con intención de promover o de perpetuar relaciones jerárquicas entre los hombres y las mujeres;.y la Plataforma de Acción de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer celebrada en Beijing en 1995. Ambos documentos definen la violencia de género como una violación de los derechos de la mujer y como una forma de discriminación que impide que la mujer participe plenamente en la sociedad y realice su potencial como ser humano. Así mismo, dichos documentos comprometen a los firmantes (los Estados Miembros de la ONU) a llevar a cabo acciones para proteger a las mujeres y las niñas podemos decir que, a partir de este momento, el fenómeno de la violencia de género que denunciaban los colectivos feministas se consagra internacionalmente como problema social. Adquiere una definición clara y se sitúa dentro del campo fundamental de los derechos humanos y de la igualdad de oportunidades.

Por este motivo, el Consejo de Europa en sus documentos aconseja denominar todas las formas de violencia y malos tratos como «violaciones a los derechos de la persona», para quebrar sus connotaciones sexuales o familiares y poder entrar en una valoración más pública de las denuncias por dichas agresiones. Por ejemplo, el principal obstáculo que nos ha impedido ver y denunciar la violencia doméstica es precisamente su inserción en un ámbito vedado a las miradas, el ámbito de la privacidad familiar. Otras formas de violencia, como la ejercida por delincuentes extraños, han tenido una visibilidad mayor al tener lugar en ámbitos
públicos.

En la Conferencia de Viena de 1994, en el documento de las conclusiones consensuadas titulado 'La salud de las mujeres cuenta' se remarca la necesidad de conocer los desencadenantes de la violencia sobre las mujeres y niños y de tener en cuenta este problema desde la perspectiva de la Salud Pública, además de recomendar el estudio y la valoración de la magnitud del problema, enmarcándolo en la estrategia de 'hacer visible lo invisible'. Esta estrategia se corroborará y ampliará en la IV Conferencia Mundial de la mujer (Pekin-Beijing Septiembre de 1995).

3. CONSECUENCIAS DE LAS SITUACIONES DE MALTRATO

Las repercusiones emocionales son las mismas en el maltrato psíquico y en el maltrato físico y psíquico. A nivel psicológico, algunas de las consecuencias que pueden aparecer en las situaciones de violencia doméstica pueden ser:

- Conductas de ansiedad extrema:

Son debidas a la amenaza sobre la vida y la seguridad personal. La violencia, mezclada con periodos de arrepentimiento y calma, suscita en la mujer una respuesta de alerta y sobresalto permanentes. En algunas ocasiones, para conseguir reducir estos estados de ansiedad se recurre a la ingesta de psicofármacos (ansiolíticos principalmente) o al consumo de alcohol u otros tóxicos. Se piensa continuamente en las situaciones vividas, aparece preocupación, miedo y sentimientos de culpa, con mucha frecuencia. Ante las situaciones de ruptura con el agresor, también aparece ansiedad debido a la responsabilidad que conlleva hacerse cargo de los hijos e hijas, la soledad, las consecuencias económicas de la marcha... Una forma inadecuada de reducir estos estados de ansiedad puede ser recurrir al alcohol o al abuso de psicofármacos, como pueden ser los tranquilizantes.

-Depresión y sentimientos de culpabilidad:

Las situaciones de violencia cronificadas pueden dar origen a cuadros depresivos. Debido a la indefensión que sufre, la mujer considera que la situación es incontrolable y que nada de lo que haga va a modificar los acontecimientos, dejando de defenderse y de actuar. La depresión también se relaciona con la falta de actividades lúdicas. Existen una falta de alicientes en su medio, ya que los agresores fomentan el aislamiento social. No suelen presentar conductas de autocuidado, ni comportamientos autogratificantes. La apatía, la indefensión, la pérdida de esperanza y la sensación de culpa, pueden dificultar aún más la decisión de buscar ayuda o de adoptar las medidas adecuadas.

Los sentimiento de culpa se relacionan con las conductas que la víctima ha tenido que realizar para evitar la violencia: mentir, encubrir al agresor, tener contactos sexuales forzados, consentir el maltrato a los/las hijo/as, no educarlos adecuadamente...

Evidentemente si la mujer se atribuye la responsabilidad de lo que sucede, al culpabilizarse, es menos probable que busque ayuda.

-Aislamiento social:

La vergüenza experimentada puede llevar a ocultar lo ocurrido, contribuyendo así a la dependencia del agresor, quien a su vez, experimenta un aumento del dominio a medida que se da cuenta del aislamiento de la víctima.

-Baja autoestima:

El autoconcepto y la autoestima son dos elementos constitutivos de la personalidad, ambos generan un buen desarrollo emocional, motivacional y personal del sujeto. El autoconcepto está formado por los puntos de vista que tenemos sobre nuestra persona que nos otorgan una imagen y valor personal: lo que yo sé y siento de mi, junto con lo que los otros piensan y sienten de mi. A través de la configuración del autoconcepto desarrollamos percepciones y creencias que nos llevan a concluir una idea de nosotros mismos: nos gustamos, somos valiosas, normales e importantes... o por el contrario, no nos gustamos somos inferiores, no somos capaces... estas conclusiones conforman la autoestima. Las agresiones psicológicas trasmiten a la mujer la idea de que no es importante, que es incapaz de hacer cosas autónomamente, se utilizan para castigar comportamientos que el agresor cree inadecuados o molestos... De esta contínua erosión se deriva en la mayoría de los casos de malos tratos una baja autoestima de la mujer, consecuencia directa de las agresiones psicológicas, ya que deja de percibirse de modo positivo a si misma.

-Trastorno por estrés postraumático:

La exposición a violencia puede dar lugar al síndrome por estrés pos-traumático. En este síndrome la víctima reexperimenta el acontecimiento traumático mediante respuestas fisiológicas (taquicardia, ahogo...) y con un intenso malestar psicológico al exponerse a estímulos que recuerden el acontecimiento, evita los aspectos que se asocian al trauma y su capacidad de respuesta general esta embotada. Aparece un aumento de la activación fisiológica, hay dificultades para conciliar o mantener el sueño, irritabilidad, dificultades de concentración, etc.

-Habituación y no reconocimiento de la situación problemática:

Es posible la habituación ante las situaciones de malos tratos, porque no hay conciencia real del abuso que se padece y porque se olvidan con facilidad los sucesos aislados. - by marmota -

martes, 8 de enero de 2008

Reconciliación y lealtad

Eugenio Tironi

Curioso lo que le ha pasado al Gobierno en los últimos días. Cuando todo parecía ir mejor, estalla la crisis, con la salida turbulenta del ministro del Interior.

Mejor por varios motivos: la Teletón fue un exitazo, el verano ya está instalado, mejora el transporte público de Santiago; aunque la inflación se eleva, el desempleo sigue bajo y se percibe todavía una cierta prosperidad; las empresas anuncian nuevos proyectos e inversiones, se materializan importantes acuerdos con la oposición, los partidos de la Concertación -con una elevada cuota de desgarro- ponen orden en sus filas, y como consecuencia de todo esto, las encuestas (pienso en Adimark/GFK) muestran un repunte del respaldo gubernamental.

Pero nadie ha dicho que la política sea una actividad racional ni predecible, y los luctuosos sucesos que han sacudido en estas horas a La Moneda así lo confirman.

¿Está todo perdido para el Gobierno? Evidentemente que no. Le queda la mitad de su mandato, y el que viene podría ser su período más luminoso. Maneja el presupuesto público más generoso de la historia moderna. Tendrá en sus manos la ejecución de una reforma como la previsional, que cambiará la vida de millones de chilenos y chilenas.

Dispondrá de más recursos para responder a una de las grandes preocupaciones de la población, como es la seguridad pública, en base a un acuerdo firmado entre gobierno y oposición que inhibirá la crítica de esta última. Cuenta con acuerdos para avanzar en otras reformas clave, como la educacional y la de transparencia del Estado. Las propuestas del Consejo Asesor de Trabajo y Equidad, a fines de marzo, ofrecerán la oportunidad de un amplio debate nacional sobre temas que cuando se han planteado en el pasado, se lo ha hecho de manera ideológica y confrontacional.

La silenciosa inversión efectuada en programas poco estridentes pero estratégicos para el futuro -como el "Chile Crece Contigo", dirigido al apoyo a la primera infancia y a la familia y que incluye la ampliación gigantesca de la cobertura de salas cuna y jardines infantiles, o la reformulación de los programas de vivienda para colocarlos al nivel de nuestro actual nivel de desarrollo- comenzará este año a dar frutos palpables para la población.

Vienen por último tiempos de elecciones, que por un lado hacen a la clase política más locuaz, pero por el otro la vuelven más disciplinada en torno a sus coaliciones, lo que colabora a una mejor gestión gubernamental.

Así, al Gobierno se le abren grandes oportunidades. ¿Qué debiera hacer para capitalizarlas?

Lo primero, unir y reanimar al mundo concertacionista, y en base a esto revitalizar el compromiso de éste con la Presidenta y el Gobierno.

Esto pasa por reconciliar a la actual administración -de arriba a abajo, del discurso a la actitud- con la obra histórica de la Concertación, abandonando los afanes re-fundacionales de la primera hora.

Lo segundo es mejorar la gestión técnica y política convocando a un elenco que dé peso al Gobierno,al margen de los platos que ya se hayan servido.

Lo tercero, cuidar las formas republicanas, porque un gobierno -en especial si es de coalición- no es un ejército que se alinea en base a órdenes, ni un grupo de amigos que se constituye en base a relaciones afectivas e informales, sino una organización de ciudadanos libres cuya lealtad es antes con una historia y un proyecto que con una persona.

Lo cuarto, no abdicar en una cuestión hipersensible para todo gobierno de centro-izquierda: hacer respetar el orden público. Esto bastaría, creo yo, para ganar el "segundo tiempo". - by marmota -