viernes, 29 de febrero de 2008

Las verdaderas cifras de la desigualdad.

Por Marcel Claude

En los últimos tiempos se han celebrado abusivamente -por parte de la tecnocracia del MIDEPLAN y otros exponentes de este conglomerado- los supuestamente exitosos resultados de la Casen 2006. De hecho algunos como Antonio Cortés Terzi, director ejecutivo del Centro de Estudios Sociales Avance, sostienen que estos resultados apoyan, empíricamente, las concepciones de las culturas de centroizquierda sobre la relación entre el crecimiento y la superación de la pobreza y que no existe una relación lineal ni unidireccional entre la tasa de crecimiento y la disminución de la pobreza. Cortés Terzi tiene razón en que esa relación lineal no existe, pero no por los resultados que muestra la Casen sino más bien por los que oculta, tal como será demostrado en este artículo.

Por otra parte, Mario Marcel, ha sostenido que la puesta en duda de la Casen se debe básicamente a desconocer que la reducción de la pobreza es fruto no sólo del crecimiento económico sino de las políticas sociales aplicadas por la Concertación. Pero se olvida -o quiere deliberadamente desconocer- que otros sectores venimos criticando los resultados de la Casen mucho antes que la derecha, y que lo hacemos porque ésta demuestra hechos absurdos e inconsistentes teórica y empíricamente, puesto que la pobreza medida por las reales necesidades de las personas no se ha reducido sino aumentado y la desigualdad tampoco ha retrocedido.

Probablemente, lo que más se ha discutido es el hecho altamente cuestionable de la reducción de la pobreza, puesto que hay comunas en que este flagelo aparece siendo reducido en más de un 50% cuando no hay ninguna razón para que así ocurra, salvo el evidente y obvio argumento de rebajar tanto la línea de pobreza o fijarla unilateralmente siguiendo metodologías previamente aplicadas, independientemente de si se ajustan o no a la realidad, de tal forma que la pobreza aparezca como un problema en franco retroceso. A estas alturas uno debería extrañarse de que aún queden personas pobres en Chile, dada la forma en que ésta se mide, con una línea de pobreza de 47 mil pesos mensuales. Pero, siendo las cifras un lenguaje, éstas pueden utilizarse tanto para decir la verdad como para mentir, para usar la razón como para abusar del sofisma.

Hasta ahora, lo que se ha puesto en cuestión es la supuesta reducción de la pobreza, pero nada se ha dicho acerca de la también absurda y supuesta reducción de la desigualdad. Hay omisiones metodológicas que levantan gruesas dudas sobre el manejo de la información por parte de los especialistas del MIDEPLAN y del propio gobierno.

Según la Casen 2006, la desigualdad entre el 10% más rico y el 10% más pobre cayó a 31 veces. Lo primero que resulta odioso es la utilización del ingreso familiar para hacer la comparación, cuando el MIDEPLAN sabe muy bien que las familias ricas son menos numerosas y, en consecuencia, la utilización del ingreso familiar oculta el hecho de que los sectores más pobres no sólo tienen un ingreso familiar más bajo sino que también lo deben repartir entre más personas, lo que agudiza y agrava las condiciones de los más pobres. Si consideramos el ingreso per cápita, la desigualdad entre los más ricos y los más pobres sería, según la propia Casen, de 53 veces. La segunda curiosidad es el ingreso medio de una persona rica –unos 890 mil pesos más o menos-, lo que a todas luces y para cualquier chileno resulta por lo menos jocoso y trágico a la vez. No es posible imaginar a un Angelini ganando 900 mil pesos mensuales. Según la Casen, basta con tener un ingreso de 500 mil pesos para ser parte del 10% más rico de Chile.

Esto obviamente no tiene sentido y es lo que nos induce a pensar que los hombres verdaderamente ricos no están en las encuestas que hace la Casen. Se desprende de la simple observación de los datos Casen, una gigantesca subestimación del ingreso de los más ricos. Como ya se ha dicho, los señores feudales no contestan las encuestas y los expertos de MIDEPLAN, que deberían saber esto, no corrigen ese enorme sesgo que presenta la Casen, a pesar de que sí compatibilizan su información con la del Banco Central cuando los ocupados no reportan ingresos o no declaran arriendos. No hay el menor esfuerzo en ajustar los datos relacionados con la participación en la propiedad de acciones, las operaciones en bolsa o la participación en directorios de grandes empresas. Las utilidades de la banca y de los exportadores no están en la Casen. Si ajustamos el ingreso calculado por la Casen para el 2006 con la información del ingreso nacional disponible del Banco Central, llegamos a una grosera subestimación del 41% y, entonces, la diferencia entre el 10% más rico y el 10% más pobre que informa la Casen sube de 31 a 88 veces. Así también, la desigualdad en el ingreso per cápita pasa de 53 a 148 veces, mostrando a Chile como el país con la mayor desigualdad del planeta.

Tampoco es cierto que la desigualdad esté disminuyendo, pues haciendo el mismo ejercicio para los años anteriores –ajustar el ingreso de los más ricos con la información del ingreso personal disponible de las Cuentas Nacionales del Banco Central- el 10% más rico mostraba un ingreso 69 veces superior a los más pobres el 2003 y de 54 para el 2000 a nivel de ingreso familiar y, en relación al ingreso per cápita, la desigualdad aumenta de 91 veces en el 2000 a 116 en el 2003 y a 148 en el 2006. Esto si es consistente pues no debemos olvidar que el 2006 es posterior a la enorme acumulación de riqueza que favoreció el gobierno de Lagos. De allí que la desigualdad -teórica y empíricamente- debe ir en aumento y no en retroceso como nos indica la Casen 2006.

La pobreza y la desigualdad crecen cuando los pobres o las grandes mayorías no tienen representación política en el Estado y, hoy por hoy, éste no sirve sino los intereses privados del capital y ha renunciado a lograr el bien público. Contrariamente a lo que Cortés Terzi y a Mario Marcel les gustaría, el crecimiento económico empobrecedor y concentrador de la riqueza que opera en Chile, no ha reducido ni la pobreza ni la desigualdad. - by marmota -


Participación ciudadana en la gestión pública

Fuente: Biblioteca Congreso Nacional

La participación ciudadana es parte esencial de un sistema democrático, por lo tanto es de gran importancia generar los espacios que contribuyan a que los derechos y deberes institucionalmente establecidos sean efectivamente reconocidos y ejercidos. El desafío en este ámbito requiere de fortalecer y construir herramientas que permitan un verdadero intercambio entre la sociedad civil y el poder establecido.

Una adecuada implementación de instrumentos que promuevan la participación, genera espacios para que los temas de relevancia nacional sean discutidos con una mayor influencia de la ciudadanía, influyendo en las decisiones públicas y de este modo aumentando la legitimidad de las decisiones políticas.

Diferentes iniciativas encaminadas a entregar este tipo de espacios de participación, se desarrollan actualmente tanto a nivel internacional como nacional. Entre estos espacios se pueden mencionar las iniciativas populares de ley, la implementación de presupuestos participativos, participación en agendas 21 e iniciativas de autogestión, entre muchas otras, siendo todas estas experiencias un claro ejemplo de la necesidad de generar las estructuras que sustenten este tipo de participación.

Las demandas ciudadanas requieren de la construcción de espacios en que los ciudadanos puedan expresarse sobre lo que directamente les afecta; espacios en que la participación se haga efectiva, y en que las personas tengan algo que decir en relación a las decisiones que generalmente la administración adopta.

Este tipo de necesidad se encuentra plenamente vigente y cada vez con más fuerza en nuestro país. El generar la articulación entre la sociedad civil y la gestión pública, que permita la consolidación de una democracia participativa, es actualmente un desafío que se ha asumido, lo que exige compromisos tanto del sector público como de la ciudadanía.

En esta línea, se puede mencionar uno de los puntos contenidos en el instructivo presidencial sobre participación ciudadana, presentado en junio de 2004, en el que se indica que: "la participación requiere, por una parte, que el sector público tenga la apertura, genere la información y establezca espacios y mecanismos que acojan las preocupaciones, necesidades y propuestas provenientes de la ciudadanía. Por otra parte, la participación necesita de una ciudadanía que se involucre en las cuestiones públicas, con organizaciones fuertes que representen toda su diversidad".

Este claro desafío exige acciones concretas por desarrollar. En este ámbito es pertinente destacar algunas de las iniciativas legislativas que se encuentran actualmente en tramitación como el proyecto de ley sobre participación ciudadana en la gestión pública y el proyecto de ley sobre acceso a la información. Ambas iniciativas encaminadas a fomentar la participación, a través de una ciudadanía más informada, poseedora de canales concretos para acceder a la gestión pública.

Desde el lado de la ciudadanía, también existen importantes avances. Permanentemente se desarrollan, a través de distintas organizaciones, aportes desde la sociedad civil a los temas de desarrollo democrático más relevantes en el país. Son varias las iniciativas, entre las que se pueden destacar la encuesta realizada por el proyecto "Más Voces, por el fortalecimiento de la democracia", la que revela temas de preocupación cotidiana de la ciudadanía, así como niveles de participación, aprobación de reformas en temas como la revocatoria de mandato, iniciativa popular de ley y plebiscito. Otra iniciativa en este ámbito es la de la Corporación Participa, a través del proyecto denominado Congreso Transparente, el que pretende, entre otros fines, promover el acceso a información pública, conocer la percepción de la ciudadanía sobre la actividad legislativa y contribuir al entendimiento general del Congreso y su papel. Esto sumado a otro importante número de propuestas que resulta difícil enumerar.

A pesar de este favorable contexto, son muchos los desafíos pendientes. El que la gente quiera participar y que el sector público desarrolle los canales necesarios, requiere mucho más que una norma que lo establezca. Requiere la legitimación de muchos de los procesos en marcha y de una real articulación de las ideas y del conocimiento existente, lo que será el motor para que las iniciativas legislativas e iniciativas de los grupos de base se desarrollen.

Para colaborar de alguna forma con este proceso, la Biblioteca del Congreso Nacional organizó con el patrocinio del Senado, de la Cámara de Diputados, y la colaboración de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales y de dirigentes representativos de organizaciones de la sociedad civil, el Seminario "Participación Ciudadana en la Gestión Pública: Desafío-País", los días 7 y 8 de julio de 2005, en el Salón de Diputados del Ex Congreso Nacional, con el objetivo de organizar un encuentro de discusión relevante y significativo sobre esta importante dimensión del sistema democrático. - by marmota -

jueves, 28 de febrero de 2008

El impacto de la integración sobre la pobreza

Fuente: BID

Especialistas en las áreas de comercio internacional y la pobreza se reunieron en la sede del BID para discutir el impacto de la integración comercial sobre la pobreza en América Latina.

Un pequeño productor del sur de México, el gerente de una conservera de espárragos peruana, un indígena dedicado a la artesanía en Ecuador o el dueño de una empresa textil guatemalteca sin duda tienen distintas expectativas, esperanzas y temores cuando piensan en el libre comercio y la integración en la economía global.

De igual forma, es probable que las opiniones de economistas, ministros de comercio, especialistas agropecuarios, ambientalistas y expertos en desarrollo social difieran. Mientras unos se se enfocan más en los impacto macroeconómicos de la integración en la economía mundial, otros dan más énfasis a los efectos en la vida de los campesinos y en las economías locales.

Hay consenso, sin embargo, en que los acuerdos, reformas y políticas de comercio adoptados a través de América Latina y el Caribe en los últimos diez o quince años, han tenido impacto desigual. La mayoría de los beneficios se ha concentrado en pocas manos, mientras que los sectores más pobres sufren la mayoría de los inevitables impactos de la apertura.

El caso es que la liberalización comercial no ha reducido la pobreza ni la desigualdad, y que hay ganadores y perdedores.

La relación entre integración comercial y pobreza, para entender los desafíos en el diseño y la implementación de políticas sociales y lo que instituciones como el BID pueden hacer para ayudar, constituyó el tema del taller Comercio y pobreza en América Latina y el Caribe, realizado hace poco en la sede del Banco.

¿Hay relación entre comercio y pobreza?

El profesor Albert Berry de la Universidad de Toronto planteó un problema fundamental, que tuvo eco en muchos otros participantes: falta información específica acerca de la relación entre comercio y pobreza.

“No sabemos lo suficiente como para entender los mecanismos que vinculan la liberalización con la pobreza y la desigualdad, y hay demasiada literatura que permite sacar conclusiones amplias. Esto representa una tendencia a pasar por alto los detalles”, notó Berry, añadiendo que “lo que sí sabemos no puede traducirse fácilmente a políticas“.

Teniendo en cuenta que varias regiones y países —y regiones dentro de países— tienen entornos económicos, demográficos, políticos y sociales distintos, todos contando con factores complejos que influyen cómo se desarrollan y se implementan las políticas de comercio, es sumamente importante que se lleven a cabo más investigaciones detalladas que sean adaptadas a cada país. De esta manera, las autoridades responsables de formular políticas pueden conseguir información que sea relevante y accesible para ellos y para que la integración de un foco en la reducción de la pobreza pueda ser incorporado en las agendas de comercio.

Asimismo, Peter Hakim, presidente del Diálogo Interamericano, notó la dificultad de formar conclusiones sobre los asuntos de comercio y pobreza —tanto para los encargados de crear políticas como el público— si la información disponible no es clara. Subrayó que los economistas y académicos deben responder mejor a los argumentos que hace cada uno, enfrentando y desafiando sus varias vistas acerca del comercio para generar un mejor diálogo sobre el tema. Sin embargo, al contrario de Berry, Hakim también llamó por un planteamiento más amplio en investigación sobre comercio y pobreza, antes de tratar con los detalles.

Impactos sociales del comercio en América Latina

Quien puso énfasis en la falla de la liberalización del comercio en reducir la pobreza fue Julio Berdegué, presidente del Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural (Rimisp). Berdegué dijo que tras 20 años de integración económica y políticas de libre comercio, el número de pobres rurales —incluso aquellos en pobreza extrema— había aumentado, provocando la dislocación de productores locales (basado en un estudio de 14 países).

Sobre todo, Berdegué subrayó la importancia de diseñar políticas que toman en consideración los impactos diversos que el comercio puede tener sobre las regiones de un país, teniendo en cuenta los factores intervenidos y que no estén basadas en los modelos simples usados en el pasado.

De forma similar, la economista laboral senior Carmen Pagés del Banco Mundial y el BID, discutió los empleos eliminados por causa de la apertura, aunque recordó que el panorama laboral en la región es muy cambiante --uno de cada tres puestos de trabajo son creados o desaparecen en el plazo de un alñopp y por lo tanto es difícil determinar cuáles trabajos han sido perdidos por causa del comercio y cuáles no.

También comentó en la necesidad de proteger a los trabajadores de los costos del comercio a través de mejores sistemas de protección, como subsidios de desempleo, seguro de sueldos y mayor apoyo a quienes siguen buscando empleo.

Las alternativas

Considerando el sentido de desilusión que ha seguido el libre comercio y los niveles de pobreza y desigualdad persistentes a través de la región, ¿Cuáles son las alternativas?

Marginarse de la integración comercial es poco realista, dijo Nohra Rey de Marulanda, gerente del Departamento de Integración y Programas Regionales del BID, pero tampoco es posible implemementar todas las políticas de mitigación de impactos negativos de la apertura. Los encargados de políticas públicas, sabiendo esto, deben tomar la difícil decisión de elegir la agenda de comercio doméstica. "El comercio debe ser visto como un instrumento y no como un medio en sí mismo", añadió. Eso significa tomar en cuenta los sectores que se beneficiarían más y los que sufrirán más con la apertura, e introducir desde un principio componentes de reducción de pobreza en el diseño de las políticas comerciales, tema en el cual el BID podría dar apoyo. - by marmota -

lunes, 25 de febrero de 2008

Educación: la Ley de Moraga...

por: Felipe Berrios s.j

Aproximándose el comienzo del año escolar, sería oportuno difundir como aliciente a profesores y apoderados el "Decálogo del Maestro", de Gabriela Mistral y, a los alumnos, presentarles los dechados del saber que ha producido Chile. Sin embargo, en estos días que se relacionan con el inicio de las clases, los medios de comunicación difunden las declaraciones del Servicio Nacional del Consumidor. Nadie pretende criticar la misión del Sernac. Pero esto es una muestra de una educación unida al consumo, fenómeno muy profundo que ha minado la enseñanza en Chile y ha producido un divorcio entre los apoderados y los profesores. Ya casi no existe esa complicidad en la cual el apoderado, agradecidamente, le confiaba su pupilo al profesor para que éste lo educara y formara. Y al profesor se le reconocía y otorgaba la autoridad necesaria para educar. Así, el profesor, junto con el establecimiento educacional, se hacían responsables integralmente del alumno. Hoy, el apoderado es más bien un consumidor y la educación, una mercancía. Por eso que al apoderado y a la prensa les preocupan más las recomendaciones del Sernac que las del Ministerio de Educación. Al "apoderado-consumidor" le interesará la educación sólo como mercancía, más aún si pagó por ella. Así, más que los valores que está recibiendo su pupilo, el nivel académico o su formación humana y cívica, exigirá rendimientos. Se fijará mucho en que su pupilo tenga buenas notas que le aseguren un buen puntaje y no le importará tanto si copió en la prueba, si realmente sabe la materia, si le interesa aprender y, menos aún, si es una buena persona. Sobre el establecimiento educacional, su preocupación serán los resultados obtenidos en la prueba nacional Simce o en la PSU. Esto genera establecimientos educacionales presionados por satisfacer al "apoderado-consumidor", mostrando cifras que alguien catalogó como buenos resultados educacionales, y aspirarán a aparecer destacados en algún ranking escolar. También se enfrentarán a un "apoderado-consumidor" prepotente que amenaza con demandar al colegio si su hijo es castigado, si se le pide cortarse el pelo o alargar el jumper, si se le exige en educación física o si por casualidad al caerse se magulló. Todo esto, al final, recae en el profesor que ya está vencido por el sistema y, muchas veces, se ha visto obligado a renunciar a su vocación de maestro, pues tiene que mostrar resultados, los cuales se entienden sólo en el ámbito de las notas y puntajes. Así abundan los seis y sietes. El alumno será el perjudicado por este divorcio. Sólo interesará que él rinda. En el fondo, él está solo. Tiene que crecer desguarnecido, sin un tutor que con autoridad y cariño guíe el arbolito. Los profesores, recargados de clases y viendo mermada su autoridad, pocas veces son capaces de influir, de corregir, de acompañar a crecer. Así, penosamente, catalogarán de "cachos" a los alumnos que requieren apoyo. Luego se encontrará el resquicio para expulsarlos y que no estorben en los resultados. Nuestra educación centra sus objetivos mezquinamente en los alumnos winners, los que rinden, en desmedro de los otros. Razón tenía la sabia Gabriela en su "Decálogo del Maestro", al advertirnos: "Acuérdate... de que tu oficio no es mercancía, sino que es servicio divino."
- by marmota -

viernes, 22 de febrero de 2008

¿A Qué Llaman Honor Militar?

www.elsiglo.cl
Por Eduardo Contreras

Cualesquier persona medianamente informada sabe que en toda sociedad dividida en clases, el ejército es el guardián de los intereses de quienes detentan el poder real: el poder económico y el poder de la fuerza, de la violencia institucionalizada, que se superponen al poder político. Y pobre de los que pretendan alterar ese orden.
No hay novedad en lo que digo, pero en el caso chileno ello es particularmente notorio por el carácter elitista, de casta, apéndice oligárquico de nuestras FFAA.en especial el ejército y la marina. Basta recordar los apellidos de generales y almirantes, cuesta encontrar un Pérez o un Sepúlveda; abundan los apellidos foráneos y específicamente alemanes. No hay tal “pueblo en uniforme” entre otras cosas porque el pueblo no puede pagar las carísimas carreras de armas y sus hijos no son aceptados en escuelas militares que discriminan con lupa, no vaya a ser que se les cuele un intelectual o un revolucionario, que para ellos es lo mismo. No sucede igual en otros países de América Latina, conozco el ejemplo de México en que los hijos sencillos del pueblo pueden llegar a ser altos oficiales. No es, desgraciadamente, el caso de Chile.
Y bien estas FFAA , este ejército, fueron los que hundieron en sangre a Chile en 1973. Actuaron impulsados por los grandes grupos económicos, chilenos y extranjeros, para detener la marcha ascendente del pueblo y tras el brutal asalto el país y la democracia naufragaron. Desde entonces los náufragos tratan de salir a flote, de transición hablamos, ante la mirada burlona de los dueños de la fuerza y la riqueza que desde sus yates observan cómo los sobrevivientes de la triste historia - que al final de cuentas somos todos los chilenos decentes - tratan de volver a encontrar al destrozado país amado. ¡Tanta violencia disfrazada de orden!¡Tanto crimen sacralizado!¡Tanta sangre de ilustres ciudadanos manchando sus pulcros uniformes!
Y ahora, como si todo el horror fuera poco, los muy cobardes tratan de hacer pasar por víctimas a los culpables.
Baste con leer la prensa reaccionaria del domingo pasado. Editoriales, entrevistas, artículos de opinión. Hablan de “reagrupar al mundo cristiano”. Está en marcha otra ofensiva de los violadores de derechos humanos, y de sus cómplices y encubridores. Ojo con lo que viene. Tras las plañideras viene la intentona de impunidad. Cheyre se saca la careta ; el “académico”pretende que la tragedia del 73 tiene otros autores que no son ellos. Culpa a las víctimas y falta a la verdad. Ultraderechista, le molesta además que se rinda honores a Volodia, lo que es explicable. Los mandos militares le odiaban por su inteligencia. Pretende sacar de escena a todo aquel que se le hubiera ocurrido apoyar al gobierno del presidente Allende, o que más tarde se hubiere opuesto a la dictadura. Añora la política de Ricardo Lagos. A su turno Santelices se lamenta que hayan truncado su carrera, dice que no tiene sentimientos de culpa y que duerme muy bien y hasta se compara con Sócrates lo que induce a pensar que no sabe quién es.
¡¡¡Pero si hasta hablan de “honor” militar y de “mentira institucionalizada”!!! ¿Honor después de todo lo que conocemos? En nuestros días, ¿honor después de los contrabandos de armas, las cuentas bancarias secretas, la masacre de Antuco? Vamos señores, decídanse a hablar en serio alguna vez. Basta de “mesas de diálogo” de falsos informes, y de hipócritas “nunca más” si a la primera corren a defender lo indefendible y más encima se proclaman víctimas. No hay más “mentira institucionalizada” que la de aquellos que siguen ocultando la verdad. Para recuperar en parte el honor perdido deberían revelar lo que saben. Dónde están todos los detenidos desaparecidos, decirnos qué otros culpables no han sido enjuiciados. Santelices afirma que sus colegas que dieron las órdenes “no han asumido su responsabilidad” y que “siguen en silencio”.
Señalar sus nombres en tribunales sería un acto no sólo honorable, sino necesario. ¿Serán capaces de un mínimo gesto personajes de una institución tan distante de la democracia y del respeto a los derechos humanos? - by marmota -

sábado, 16 de febrero de 2008

El Caso Santelices

www.elsiglo.cl
por: Eduardo Contreras

La tardía renuncia del general de ejército Gonzalo Santelices, hasta hace pocas horas jefe de la guarnición de Santiago y partícipe del cobarde asesinato de 14 indefensos prisioneros en uno de los episodios de la llamada “caravana de la muerte” desató variadas reacciones.

El comandante en jefe Oscar Izurieta, fotografiado junto a una inmensa figura de Pinochet, asesino mayor, dijo que tal renuncia “es un reflejo de su honor como persona y de la alta investidura que hoy día ostenta”. Diversos personeros del gobierno expresaron su satisfacción. Podrán dormir tranquilos, no tendrán boinazos ni ejercicios de enlace. Unos y otros hacen coro para alabar a Santelices que ha renunciado, como dicen, “ a pesar de no estar procesado y que cuando fue parte de los hechos era apenas un subteniente de 20 años”.

Por su parte Santelices formuló increíbles declaraciones como que “sólo cumplí órdenes”, que no previó “los repudiables acontecimientos” que “no recibí ni ejecuté ninguna orden ilegal” que continuó en el ejército “ de acuerdo al ideal de incentivar en los oficiales valores de bien” y que le resulta “incomprensible y doloroso” el ataque que, a través de su persona se hace al ejército lo que “puede causar grave daño a Chile” ya que “los que propician el odio y no quieren reconciliación y la paz tienen cada vez más éxito”

Dejemos de lado tanta desvergüenza de sujetos que piensan que los chilenos son imbéciles, como dice mi amigo Carlos Bau, y veamos las cosas tal y como son : Santelices es coautor del crimen, y digamos que, para usar las palabras del artículo15 del Código Penal, “tomó parte en la ejecución del hecho”, “facilitó los medios” (era el que colaboraba para que no fallara la puntería de los fusileros) y “concertado para su ejecución, presenció los hechos”. Además este subteniente de 20 años tenía de sobra la edad necesaria para ser considerado penalmente responsable. Y finalmente, si le parecieron “repudiables” los fusilamientos, ¿porqué siguió siendo parte de la institución que cometía actos “repudiables”?

Sobre la obediencia ciega a las órdenes, ¿qué habría hecho si entre los que estaban a punto de ser fusilados se hubiera encontrado su padre, o su hijo? ¿También habría obedecido?¿ De verdad cree este “honorable”que no recibió ni ejecutó órdenes ilegales?¿Está o no está arrepentido?¿Le parecen “valores de bien” esto de asesinar a chilenos desarmados, torturados y amarrados?

Lo cierto es que desde unas Fuerzas Armadas que, atropellando la Constitución y las leyes sembraron el odio y la muerte durante más de una década no hay voces con atributos para hablar de “los que propician el odio”. Han sido estas FFAA las que propiciaron el odio y causaron el más grave daño inferido a la patria desde su partida de nacimiento como nación independiente.

Vamos señores, todo Chile sabe que 5 de los 9 generales que hoy conforman el alto mando militar de un modo u otro están cuestionados por su participación en delitos de lesa humanidad y hace rato que debieron renunciar. El asunto no es sólo de judicialización. ¿O la moral y la ética no son “valores de bien” que deban ser considerados?

Grave asunto éste de unas FFAA como las chilenas. Urge un debate nacional en torno a estas cuestiones. Su formación, su ideología, su composición clasista, son las mismas del 73 y por lo tanto sin cambios radicales en su interior lo del “nunca más” es cuento para niños. Si el pueblo las financia, es el pueblo, a través de mecanismos institucionales que habrá que crear cuando avance esta lenta transición el que debe pronunciarse sobre su democratización. No son dioses intocables, son organismos del Estado y pertenecen a todos los chilenos.

La lucha por verdad y justicia continúa ; no es materia de transacas o “mesas de diálogo”. Nuestro gran Volodia fue parte activa de esta noble lucha. Un Volodia que sí fue un hombre de honor, que sí tuvo valores y fue consecuente con ellos y que por cierto está muy distante de la cobardía de algunos quiltros que, tras su muerte, le han ladrado desde tribunas pinochetistas.

- by marmota -



¿Deben los municipios seguir a cargo de la educación?

www.diarioelobservador.cl

Si queremos una educación mejor en nuestra región, definitivamente, hay que acortar la distancia entre los colegios particulares pagados y los liceos municipales, tal como lo dejan en claro los últimos resultados de la prueba Simce. Aunque como dato, resulta mucho más explicativo analizar los resultados de los mejores puntajes nacionales en las pruebas para ingresar a la universidad, donde nos encontramos con una verdad amarga: el 80% son alumnos de establecimientos particulares y el 20% municipalizados.

Creemos que la distancia es muy grande y que ello demuestra la urgente necesidad de realizar profundos cambios, que signifiquen más igualdad en el ofrecimiento de las oportunidades para todos nuestros alumnos.

A nadie le extraña que los colegios particulares sean mejores que los municipales, el tema es otro. ¿Dónde está el problema?
Para no andar con rodeos, vale la pena consignar las palabras del rector de la Universidad de Santiago, quien explicó que “sin duda el país tiene un gran desafío en mejorar la calidad de la educación básica y media de los colegios municipalizados y subvencionados” y agrega con claridad: “El gran problema es que le estamos dejando la responsabilidad principalmente a los municipios y, evidentemente, éstas no son instituciones que puedan administrar un sistema de manera eficiente”.

Ahí está el principal problema. No todos los municipios están preparados para una tarea tan compleja y muchas veces no son competentes para resolver asuntos menores, con mayor razón tendrán dificultades para entregar una educación de excelencia, y lo que es más difícil, competitiva con la que entregan los colegios particulares, para poder ir nivelando la situación.

Los alcaldes, los directores y su equipo docente, los centros de padres, los centros de alumnos, los profesionales de la Corporación o de la Dirección de Educación Municipalizada, los organismos culturales y educacionales de la comuna, además de los estamentos del Ministerio de Educación en la capital regional y a nivel nacional, debieran programar algún tipo de acción conjunta para ayudar a mejorar la educación municipalizada, ya sea con mejores bibliotecas, mejores laboratorios, mejores profesores, mejores espacios para el estudio, mejores oportunidades para viajar a la capital a ver centros culturales, mejores espacios para el deporte, mejores ideas para que cada joven pueda seguir creciendo por dentro.

Si llevamos más a fondo nuestro análisis, podremos concluir que si los estudiantes que tienen menores recursos, obtienen un bajo puntaje, quedan inmediatamente marcados, porque tendrán menos oportunidades. Y si tienen menos oportunidades para estudiar una buena carrera, tendrán menos oportunidades para romper el círculo de la pobreza. Y el círculo sólo se rompe con la educación. No hay otro camino conocido y confiable. La educación permite saltos sociales, cambios económicos, mejoría en la calidad de vida.

La educación es y será la llave para que miles de jóvenes chilenos abran el círculo de la pobreza que los ha rodeado peligrosamente por ya tantos años.

No basta con el financiamiento a través del crédito universitario, se requiere apoyo para estadía, comida y pasajes, para libros y cultura, algo más que esos valores de matrícula o mensualidad, que son absolutamente insuficientes para que un estudiante universitario pueda continuar sus estudios.

Los indicadores sociales son preocupantes, porque acorralan a los jóvenes con menos recursos y los dejan disminuidos en sus posibilidades. Más allá de todo lo que está realizando el gobierno, todavía se necesita mucho más para acortar distancias.

A todo lo que hemos planteado, se suma otra diferencia también muy preocupante: los mejores puntajes para ingresar a la universidad, en cerca de un 65%, corresponden a jóvenes de Santiago. Solo el 35% a estudiantes de provincias.

Una vez más queda de manifiesto que la capital se ha quedado con más recursos económicos que las regiones, privando a la juventud del país de un crecimiento más igualitario.

¿Cuántos libros por alumno hay en Santiago? ¿Cuántos libros por alumno hay en Quilpué, Viña del Mar o Concón? ¿Cuántos colegios, cuántos centros culturales, cuántas alternativas?

En el fondo, necesitamos poder brindar a todos una educación con menos diferencias, que pueda terminar con esa odiosa distancia que hoy día muestran los resultados entre una prueba de un joven con menos recursos y un joven con más recursos, de un joven de la capital con un joven de provincia. - by marmota -

domingo, 3 de febrero de 2008

Adiós Valentín, hasta siempre Volodia

www.lanacion.cl

Nació hace 91 años como Valentín, pero la clandestinidad forzada lo cambió a “Volodia”. Así fue la vida de este observador del siglo XX, un hombre dividido entre la política y la literatura, que deja el legado de una obra comprometida, arriesgada y reconocida.

"Valentín se fue con la Gran Señora ". Así se refería el poeta, escritor y político, Volodia Teitelboim Volosky a la muerte, una circunstancia "silenciosa, pero que está presente", como dijo a LCD el 11 de febrero de 2007.

La partida de Teitelboim, nacido como Valentín y convertido en Volodia durante la adolescencia -tras su ingreso a las Juventudes Comunistas y la necesidad de clandestinidad ante la desaparición forzada de los registros electorales- puede entenderse como el punto cúlmine en la de un intelectual que luchó por un país mejor y que deseó ser recordado como un hombre bondadoso.

Sus 91 años de vida y sus más de 20 obras publicadas, entre ensayos, novelas y biografías, dan cuenta de esto. Y es que a pesar de haber sido un referente político durante largos años para el Partido Comunista (su primer amor), Volodia mantuvo una relación paralela con su amante, la literatura, que lo acompañó desde sus más púberes recuerdos hasta su alejamiento de la política.

Un amor, por lo demás, que entregó hijos reconocidos con el Premio de Ensayo del Consejo Nacional del Libro y la Lectura (1993), la Orden Gabriela Mistral en el Grado de Gran Oficial (1996), la Medalla de Honor Pablo Neruda (1996) y el Premio Nacional de Literatura (2002).

ANTOLOGÍAS, ENSAYOS Y BIOGRAFÍAS

"Antología chilena de la poesía nueva" (1935) fue el prólogo de su creación literaria. Escrito junto a Eduardo Anguita a los 19 años, fue una apuesta vanguardista por reseñar lo que consideraron rescatable y valorable en la poesía nacional, dejando fuera a Gabriela Mistral por "anticuada y correcta".

"El amanecer del capitalismo y la conquista de América" (1943), "Hombre y hombre" (1969) y "La gran guerra de Chile y otra que nunca existió" (2000) son parte de su faceta de ensayista, donde decantó toda su visión de mundo e ideología y que le costó más de alguna retractación, debido a su acérrima y a veces obcecada defensa del régimen stalinista.

Su amplitud de género también alcanzó la novela. En 1952 escribió "Hijo del salitre", una epopeya de la vida de trabajadores mineros que recapitula la matanza de Santa María de Iquique y años después, "La semilla en la arena" (1957), historia de los comunistas perseguidos y apresados bajo la "Ley Maldita" instituida por el Presidente Gabriel González Videla, que fue reeditada en 1987 bajo el título de "Pisagua".

Luego vino "En el país prohibido", que circula legalmente por primera vez en 1998 y cuenta su estadía clandestina en Chile, 11 años antes. "Noches de radio" (2001) también cuenta sus experiencias, esta vez en Radio Moscú, donde con el programa "¡Escucha Chile!", se ganó el odio y la preocupación de la dictadura de Pinochet.

ANTES DEL OLVIDO

Probablemente lo más reconocido de su obra sea la biografía. "Neruda" (1984), que fue encargada por el poeta y que Teitelboim cumplió a cabalidad. Luego, quizás en plan de redención, llegó "Gabriela Mistral, pública y privada" (1991) y completó la trilogía de los grandes de las letras chilenas con su amigo Vicente Huidobro, en "Huidobro. La marcha infinita" (1993).

Durante 1996 se sumerge en la figura del argentino Jorge Luis Borges con "Los dos Borges, vidas sueños y enigmas", premiado por la Academia de la Lengua como el mejor libro de 1996. "Por ahí anda Rulfo" (2005) fue su última biografía, desentrañando la obra de del escritor mexicano y autor de "Pedro Páramo" y "El llano en llamas".

Por el ya lejano 1997 Volodia debe haber sentido venir a la "Gran Señora". Fue el año en que publicó "Un muchacho del siglo XX", primer tomo de su autobiografía titulada "Antes del olvido". "Un hombre de edad media" (1999), "La vida, una suma de historias" (2003) y "Un soñador del siglo XXI" (2004), completan su retrospectiva enlazada con parte de la vida política y social del país, que servirá para recorrer la vida de un hombre de dos bastos mundos: un imborrable dirigente político y un reconocido literato chileno.

Valentín se ha ido, Volodia, probablemente, seguirá presente cada vez que se hojeen sus libros.

- by marmota -