Fuente: BIDDe igual forma, es probable que las opiniones de economistas, ministros de comercio, especialistas agropecuarios, ambientalistas y expertos en desarrollo social difieran. Mientras unos se se enfocan más en los impacto macroeconómicos de la integración en la economía mundial, otros dan más énfasis a los efectos en la vida de los campesinos y en las economías locales.
Hay consenso, sin embargo, en que los acuerdos, reformas y políticas de comercio adoptados a través de América Latina y el Caribe en los últimos diez o quince años, han tenido impacto desigual. La mayoría de los beneficios se ha concentrado en pocas manos, mientras que los sectores más pobres sufren la mayoría de los inevitables impactos de la apertura.
El caso es que la liberalización comercial no ha reducido la pobreza ni la desigualdad, y que hay ganadores y perdedores.
La relación entre integración comercial y pobreza, para entender los desafíos en el diseño y la implementación de políticas sociales y lo que instituciones como el BID pueden hacer para ayudar, constituyó el tema del taller Comercio y pobreza en América Latina y el Caribe, realizado hace poco en la sede del Banco.
¿Hay relación entre comercio y pobreza?
El profesor Albert Berry de la Universidad de Toronto planteó un problema fundamental, que tuvo eco en muchos otros participantes: falta información específica acerca de la relación entre comercio y pobreza.
“No sabemos lo suficiente como para entender los mecanismos que vinculan la liberalización con la pobreza y la desigualdad, y hay demasiada literatura que permite sacar conclusiones amplias. Esto representa una tendencia a pasar por alto los detalles”, notó Berry, añadiendo que “lo que sí sabemos no puede traducirse fácilmente a políticas“.
Teniendo en cuenta que varias regiones y países —y regiones dentro de países— tienen entornos económicos, demográficos, políticos y sociales distintos, todos contando con factores complejos que influyen cómo se desarrollan y se implementan las políticas de comercio, es sumamente importante que se lleven a cabo más investigaciones detalladas que sean adaptadas a cada país. De esta manera, las autoridades responsables de formular políticas pueden conseguir información que sea relevante y accesible para ellos y para que la integración de un foco en la reducción de la pobreza pueda ser incorporado en las agendas de comercio.
Asimismo, Peter Hakim, presidente del Diálogo Interamericano, notó la dificultad de formar conclusiones sobre los asuntos de comercio y pobreza —tanto para los encargados de crear políticas como el público— si la información disponible no es clara. Subrayó que los economistas y académicos deben responder mejor a los argumentos que hace cada uno, enfrentando y desafiando sus varias vistas acerca del comercio para generar un mejor diálogo sobre el tema. Sin embargo, al contrario de Berry, Hakim también llamó por un planteamiento más amplio en investigación sobre comercio y pobreza, antes de tratar con los detalles.
Impactos sociales del comercio en América Latina
Quien puso énfasis en la falla de la liberalización del comercio en reducir la pobreza fue Julio Berdegué, presidente del Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural (Rimisp). Berdegué dijo que tras 20 años de integración económica y políticas de libre comercio, el número de pobres rurales —incluso aquellos en pobreza extrema— había aumentado, provocando la dislocación de productores locales (basado en un estudio de 14 países).
Sobre todo, Berdegué subrayó la importancia de diseñar políticas que toman en consideración los impactos diversos que el comercio puede tener sobre las regiones de un país, teniendo en cuenta los factores intervenidos y que no estén basadas en los modelos simples usados en el pasado.
De forma similar, la economista laboral senior Carmen Pagés del Banco Mundial y el BID, discutió los empleos eliminados por causa de la apertura, aunque recordó que el panorama laboral en la región es muy cambiante --uno de cada tres puestos de trabajo son creados o desaparecen en el plazo de un alñopp y por lo tanto es difícil determinar cuáles trabajos han sido perdidos por causa del comercio y cuáles no.
También comentó en la necesidad de proteger a los trabajadores de los costos del comercio a través de mejores sistemas de protección, como subsidios de desempleo, seguro de sueldos y mayor apoyo a quienes siguen buscando empleo.
Las alternativas
Considerando el sentido de desilusión que ha seguido el libre comercio y los niveles de pobreza y desigualdad persistentes a través de la región, ¿Cuáles son las alternativas?


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