viernes, 4 de abril de 2008

La derecha se pisa la cola

Por Sergio Reyes

La UDI siente ahora que la bomba de las irregularidades le estalla en las manos, salpicando a sus municipios regalones, Huechuraba, Recoleta y Viña del Mar.

Si el peor enemigo de la UDI hubiera escrito este verdadero guión televisivo, para un programa sensacionalista, no habría podido elegir un momento menos propicio para la colectividad de derecha. Justo cuando aparece frente a la opinión pública como una especie de fiscal incorruptible, que acusa y fiscaliza cada acto del gobierno de la Concertación y en el año en que se avecinan las elecciones municipales de octubre, donde pretende reelegir alcaldes emblemáticos, como Carolina Plaza, en Huechuraba y Gonzalo Cornejo, en Recoleta.

La guerra declarada y pública entre figuras claves de la UDI, que al cierre de esta edición llegaba a tribunales, con querellas recíprocas por injurias, incluía declaraciones como las siguientes, entre otras:

Joaquín Lavín, uno de los personajes centrales de esta película, afirma:

“Lamentablemente, mi yerno descubrió que la corrupción no es sólo patrimonio de la Concertación y que también hay corrupción en los municipios de la UDI.”

Carolina Plaza, la alcaldesa de Huechuraba, contraataca sin pelos en la lengua:

“Doliéndome profundamente el corazón, ya que he dedicado muchas horas y días de trabajo al señor Joaquín Lavin, creo que ha sido sumamente arrogante e irresponsable, porque ha usado toda su influencia, su experiencia, su peso político, para tergiversar la verdad respecto a la falta de probidad de su defendido. Espero que cuando se sepan los resultados de la investigación de la Contraloría, el vocero de Isaac Givovic asuma todas las consecuencias respecto a sus dichos. A él le gusta la justicia para unos, pero no para otros.”

Después de leer estas “perlas” resulta difícil pensar que hace apenas tres años, en el 2005, Carolina Plaza era la “asesora popular” del entonces candidato presidencial de la UDI, Joaquín Lavín.

Todo queda en familia

Como en toda película que se respete, existen personajes secundarios, que son esenciales para entender el accionar de los actores principales. Esta no es una excepción y la locación es la Municipalidad de Huechuraba.

Allí llega a trabajar, en el 2005, como Jefe de Informática del municipio, Isaac Givovic, 28 años, con algunos semestres de estudio de bibliotecología en la Universidad de Playa Ancha de Valparaíso, casado con Asunción Lavín, una de las hijas del entonces candidato presidencial, Joaquín Lavín.

Por cierto, las relaciones entre el yerno del presidenciable y la alcaldesa de Huechuraba, que además era “asesora popular” del suegro, no pueden ser más estrechas. A Isaac se le remodela una oficina privada, con muebles, computador y alfombras nuevas. Poco después, ambos viajan juntos a la Argentina, para participar en un congreso de Intel.

No es todo, Isaac Givovic era socio de la empresa GES Consultores Limitada, con Felipe Salles, esposo de Estela Lavín León. En el mismo 2005, esta empresa “familiar” firma dos contratos con la Municipalidad de Huechuraba: uno para confeccionar la “ficha vecino” y otro para diseñar un plano digitalizado de la Comuna. Por estos servicios, se acuerda un pago de tres millones mensuales, los primeros seis meses y dos millones mensuales de ahí en adelante.

Además de Huechuraba, GER Consultores Limitada también celebra contratos con el municipio de Estación Central, donde el alcalde también pertenece a la UDI, el partido de Joaquín Lavín.

¿Qué ocurre para que la estrecha y próspera relación entre Carolina Plaza e Isaac Givovic se quiebre y de lugar a todo este escándalo? Buceando en la selva de declaraciones y contradeclaraciones, “El Siglo” pudo determinar dos situaciones de conflicto.

Uno de las iniciativas estrella de la alcaldesa de Huechuraba para el presente año y que sería uno de sus argumentos para la campaña de reelección en octubre es el proyecto Classmate. Se trata de dotar a un porcentaje significativo de estudiantes de escuelas municipales de notebooks, para lo cual es necesario comprar 1.800 de estos computadores, por un valor total de 896.684 dólares (cerca de 500 millones de pesos).

Givovic, como Jefe de Informática, adjudica la operación a Olidata, que habría respetado un cálculo bajo del dólar.

La alcaldesa Carolina Plaza le pide la renuncia a Givovic el 12 de febrero pasado , porque éste habría dado diversas versiones sobre el precio a que se calcularía el dólar. Gigovic, a su vez, afirma que él no es responsable de la situación y que la diferencia por el dólar se usaría para la futura campaña municipal de la actual alcaldesa.

La segunda situación conflictiva tiene que ver con la decisión de la Municipalidad de Huechuraba, que se toma el 14 de diciembre del año pasado, de licitar un nuevo sistema de telefonía y trasmisión de datos. Postulan las empresas Manquehue y Telmex e Isaac Givovic favorece a la primera. El 6 de marzo, Carolina Plaza anula el contrato, argumentando que se omitió realizar la licitación a través de Chilecompras y responsabiliza de la irregularidad a Givovic. Este, a su vez, acusa de los hechos al administrador municipal, Christian Gore y afirma que la alcaldesa desea favorecer a la empresa Telmex.

Con estos detonantes, estalla el conflicto, Givovic cae en desgracia y Joaquín Lavín entra en escena, asegurando en dos oportunidades que “mete las manos al fuego” por su yerno, lo que lleva a Carolina Plaza a designarlo como “vocero” de su hijo político Los socios de la Consultora Ges dejan de ir a la oficina y cierran la página web. Isaac Givovic está cesante, no aparece ni hace declaraciones y aparece en DICOM con quince protestos.

Carolina Plaza, explica la “destitución” de Givovic:

“Porque él encabezó un programa que tenemos con la Universidad Católica, que provee de computadores especialmente adecuados para los estudiantes de la comuna. En enero no damos cuenta que en la concreción del proyecto no estaban los acuerdos que se suponían estaban suscritos. Por eso dije en la reunión de concejo que él no era veraz.

Tras estas declaraciones, el yerno de Lavín sale a la palestra y contraataca, sosteniendo que él no fue despedido del municipio sino que renunció a su labor al descubrir que existían graves incumplimientos entre contratos ejecutados por la municipalidad de Huechuraba y otra empresa , Gestión Municipal Avanzada (GMA), además de una larga serie de irregularidades y faltas de probidad..

¡Menos mal que el Instituto Libertad y Desarrollo designó a la Municipalidad de Huechuraba como “la más transparente de Chile”!

Más combustible a la hoguera

Producida la ruptura entre Carolina Plaza y Joaquín Lavín, tenían que haber consecuencias, ya que se trata de dos pesos pesados en el escenario político de la UDI. Lavín, ex alcalde de Las Condes por dos períodos, alcalde de Santiago y candidato presidencial de la derecha en dos oportunidades.

Carolina Plaza, a su vez, es una alcaldesa estrella del partido de derecha. Tiene sólo 35 años, fue elegida por primera vez el año 2000, con el 29 por ciento de los votos y reelegida en el año 2004, con el 57 por ciento de los sufragios. Sobrina del ministro Francisco Vidal, de carácter fuerte, segura de sí misma, se definió a si misma de la siguiente manera:

“Una pelolais, rubia, cuica, paltona, que veía del otro lado del cerro, a convertirse en alcaldesa, eso era impensable.”

En esta guerra de acusaciones y contraacusaciones, salieron al tapete otros personajes y situaciones que complican aún más al partido de derecha. Es el caso del administrador municipal y alcalde subrogante cuando carolina Plaza se ausenta, Christian Gore, hombre de confianza de la alcaldesa, que ha sido acusado de numerosas irregularidades y que ha recibido los dardos de Isaac Givovic.

Otro personaje controvertido es Iñaki Busto, conocido “operador político” de la UDI, ex alcalde de graneros, designado por Pinochet en plena dictadura, asesora a Carolina Plaza desde que ella asumió la alcaldía, en el año 2000.

Además es socio de la empresa de asesorías Gestión Municipal Avanzada (GMA), que hace dos años pasó a llamarse Tecnología y Gestión. Su socia es nada menos que Jenny Acevedo, ex asesora de la diputada UDI por Recoleta Claudia Nogueira, quién, a su vez, es la esposa del alcalde de Recoleta, Gonzalo Cornejo, del cual también Acevedo fue jefe de gabinete.

La empresa de Iñaki Busto ha trabajado, entre otros, para los municipios de Recoleta, Viña del Mar, Colina, Estación Central y Huechuraba, con quién mantiene actualmente un contrato de asesoría por un valor de $ 5.250.000 pesos mensuales.

A su vez, el alcalde de Recoleta, Gonzalo Cornejo, posee desde hace dos años otra empresa de asesorías, llamada “Asesoría en Gestión Comunicacional”, con el nombre de fantasía de Rush, donde su socia es nada menos que Jenney Acevedo, un nombra que se repite hasta la saciedad.

Con razón, con tantos antecedentes, nombres repetidos, datos cruzados, vinculaciones familiares y políticas, acusaciones y contraacusaciones, el semblante del presidente de la UDI, senador Hernán Larraín, aúnque aparenta normalidad, denota una apariencia de honda preocupación.

Tensión en el concejo municipal

Huechuraba vive horas difíciles. Tanto la alcaldesa, Carolina Plaza, como los concejales de la UDI, brillan por su ausencia y, desde este lunes, un grupo de funcionarios de la Contraloría se ha constituido en las propias dependencias del municipio, para avanzar en la investigación de los hechos.

“El Siglo” también reporteó en terreno y pudo aquilatar cómo están los ánimos. Para el concejal de la Democracia Cristiana, Gabriel Rodríguez, la actitud que ha tenido la alcaldesa en los últimos días es insoportable:

“No da la cara ante la comunidad y está trabando las iniciativas municipales con su inasistencia, debería enfrentar las acusaciones e irregularidades e informar a la gente y no esconder la cabeza ante situaciones muy dolorosas como la que se está viviendo”.

Los concejales concertacionistas están molestos con la actitud que ha asumido Carolina Plaza, ya que no es la primera vez que enfrentan un problema y este silencio y ausencia de Plaza es sinónimo de que aún queda mucho por develar.

La concejala Camila Benado, PS, respecto al problema entre Plaza y Givovich, aseguró: "Lo que nos queda claro a todos es que, frente a una licitación, el responsable no es el jefe de informática, en este caso Givovich, porque él no tiene mayor peso en el municipio, ya que quiénes revisan y decide las propuestas, son el administrador municipal y el alcalde".

También explicó que "el jueves en el concejo, le preguntamos a Plaza por qué había cuestionado a Isaac y no a los demás funcionarios que tomaron la decisión y ella sólo dijo que el sumario establecería los culpables".

"Yo no estoy diciendo que ella se haya quedado con la plata, lo que digo es que aquí hay un mal manejo importante y es indesmentible que hay irregularidades. Ella está desviando la atención con lo de Isaac Givovich y la licitación con Manquehue para esconder las verdaderas irregularidades con Iñaki Busto y su empresa".

La concejala señaló que en reiteradas oportunidades en las reuniones de Concejo Municipal pidieron antecedentes sobre los honorarios de Iñaki Bustos y cuál era su función dentro del municipio, pero la alcaldesa Plaza se negó a contestar los requerimientos.

Los trabajadores municipales están especialmente afectados, ya que sufren las consecuencias de una situación en que no tienen responsabilidad alguna. El presidente de la Asociación de Trabajadores Municipales de Huechuraba, Raúl Bustos, declaró a “El Siglo”:

“Lo que nos corresponde es defender a los trabajadores. Aquí hay un administrador que recomienda las penas y luego las firma como alcalde subrogante, ese señor es Christian Gore y no le vamos a permitir que esté sumariando a los trabajadores en forma irregular. Nosotros no cometimos fraude y el señor Gore quiere cabezas que cortar para salvar a otros de sus responsabilidades, el hilo se quiere cortar por lo más delgado.”

Colegio Diego Portales

Las irregularidades en la comuna de Huechuraba no se detienen. Una de ellas es el proceso de construcción del Colegio Diego Portales, ubicado en la avenida el Bosque al llegar a Recoleta.

Como toda obra fue objeto de una licitación pública, que dio origen a un contrato que, en caso de incumplimiento, estaba sujeto a su rompimiento y al pago de las Boletas de Garantía correspondiente, sin perjuicio de las acciones judiciales, si así lo ameritaba la investigación.

Lo concreto es que aun no está claro qué medidas se tomaron respecto de la empresa que inició las obras de este establecimiento y cuyo contrato se rompió a raíz de los reclamos de los Concejales ante la Contraloría por los costos y el incumplimiento de contrato.

Tales incumplimientos han significado pérdidas para el municipio por más de 500 millones de pesos y como si esto fuera poco el colegio, Diego Portales, no tiene ningún permiso ministerial para funcionar.

Es decir, los alumnos terminarán su enseñanza media y no tendrán ningún certificado legal que acredite tal condición.

Los profesores no saben si recibirán sus sueldos a fin de mes, ya que al no estar hechos los trámites ante el ministerio correspondiente no obtienen las subvenciones legales. Esta otra irregularidad demuestra una vez más la negligencia de la alcaldesa para sacar obras antes de la campaña electoral municipal y así buscar ganar los votos de forma populista. - by marmota -


1 comentario:

Anónimo dijo...

Con respecto a Iaaac Gigovic y, disculpando que no creo en absolutamente nada de lo que hace o dice la derecha, me pregunto como podemos darle tiempo a este "caballero" quien aun no devuelve los fondos que desfalco de la Universidad de Playa Ancha en "cncomitancia" con sus peores "enemigos" politicos: LOS COMUNISTAS TIPO UPLA.
Asi que no me queda más que hacer lo que creo es ad hoc con este tipo de acusaciones sólo por que es EL YERNO DE LAVIN, QUE TRISTE CAMINO PARA "EL BRILLANTE JOVEN", MAS ENCIMA ESTA BAJO LA SOMBRA DE OTRO, que se acabe la corrupcion me parece genial. Que la Derecha se mato sola? HACE RATO CUANDO SOLO PROTEGEN SUS FINANZAS, ¿NO ES POR ESO QUE NO LES GUSTA EL TERMINO EDUCACION PUBLICA??

BUENO QUE MAS DECIR