por Katherin del Solar Hurtado, Una extraña e inesperada manera de amar es la que está haciendo furor en nuestro país. Y aunque quizás, aún no somos lo suficientemente modernos y liberales para darnos cuenta de ello, lo cierto del caso, es que resulta más sano pensar que el femicidio, más que una cruel forma de acabar con la vida de la persona que se ama, es un modo incorrecto, pero real, de demostrar el amor.
Porque ¿Qué motiva a un hombre a matar a su pareja por celos o por lo que sea si no es el amor? Si realmente no les importara la persona que tienen frente a ellos ¿no sería más fácil una separación y listo?, pero si se llega a hacer una cosa tan cruel y despiadada, no puede ser por otro motivo y con esto no quiero bajo ningún punto de vista justificar a esos hombres que en lo que va de este año ya le han quitado la vida a nueve mujeres, sino que quiero llegar a entenderlos y descubrir por qué el femicidio cada día que pasa va en alza.
Es lamentable darnos cuenta que la sociedad en la que vivimos ha elevado considerablemente los índices de violencia y que conversar las cosas, ya no es una solución sustentable, pues por algo día a día aparece una nueva víctima de violencia intrafamiliar, una nueva familia destruida y unos hijos que sin ser responsables de nada, son los que pagan con creces por los actos de sus padres.
Pero ante hechos como estos, ¿podremos hacer algo para evitarlos? Las últimas víctimas de este horrible mal, habían denunciado a sus parejas; así y todo no pudieron escapar a su destino, lo que nos demuestra, que la acción de las autoridades y los medios de comunicación no ha dado resultado, pues la legislación y las políticas públicas, aún no están adaptadas para prevenir eficientemente la violencia y así, lejos de disminuirse la cantidad de femicidios, aumentan y la verdad es que es difícil pensar que en pleno siglo XXI, sigue existiendo discriminación hacia la mujer, porque aunque con el paso de los años nuestro rol ha cambiado, hay estudios serios que demuestran que el sexo femenino sigue considerándose por los hombres subordinado al masculino, por lo tanto esta podría ser perfectamente bien una violencia de géneros, sólo por una errónea concepción de que el hombre es superior.
Definitivamente, terminar de raíz con situaciones de este tipo, no está en manos del Gobierno ni de los medios, sino que en los protagonistas directos, en los hombres y las mujeres que han decidido hacer una vida en pareja, para que se respeten mutuamente y para que el viejo dicho de “quien te quiere te aporrea” no se siga transformando en un constante “quien te quiere te mata”, pues el único requisito para evitarlo es amar, pero de la manera tradicional y que así el dicho siga siendo eso, sólo un dicho.
Por último, decir que pese a todo, las mujeres seguimos creyendo que no todos los hombres son iguales y que hay algunos por los que aún vale la pena creer que todo puede cambiar.
- by marmota -


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