www.diarioelobservador.clAhora quedan 10 meses para la elección de alcaldes y concejales en todos los municipios del país. Pasará el verano en paz y después tendremos novedades, porque se desatará la campaña política en todos los frentes.
El primer espacio en el que se comienza a notar la lucha electoral es en el Concejo Municipal. Casi de un día para otro, los concejales, que estuvieron callados durante años, comienzan a levantarle la voz al Alcalde, a presentar propuestas, a querer fiscalizar todo lo que sucede en el municipio. Los funcionarios municipales sacan fotocopias a determinados documentos y se los hacen llegar a los concejales.
Como ya es tradicional, en los años de elecciones se avanza muy poco, se destruye más que se construye, se discute mas de lo que se aporta. Muchos alcaldes van a la reelección por primera vez y cuentan con el apoyo de sus electores, sin embargo, hay varios que quieren eternizarse en el poder porque no encuentran otra forma de ganarse la vida, o bien, porque, porque se han afectado tanto con la sensación de poder que les genera el cargo que quieren quedarse sentados en trono alcaldicio, “haciéndole el bien a la gente”, “resolviendo lo que les queda pendiente”, o sencillamente, “trabajando por mi ciudad”.
La renovación de los alcaldes y el recambio por gente joven es una necesidad que cada día se hace más indispensable. Sin embargo, la falta de renovación no afecta solo a alcaldes, diputados y senadores, sino también a los concejales. Muchos de ellos se quedan por tantos periodos que después ya no son un aporte para la comuna. Nunca como ahora los temas técnicos atraviesan las decisiones municipales, por eso se hace tan urgente que lleguen profesionales jóvenes a sentarse al concejo, para que puedan transformarse en un valioso aporte al desarrollo de la ciudad, para que renovemos nuestras miradas sobre los lugares en que vivimos. Se puede esperar muy poco de un concejal o un alcalde que lleva tres o cuatro periodos sentado en el mismo asiento, sin ideas nuevas, sin entusiasmo, sin proyectos.
Lo hemos dicho muchas veces: los municipios no son la antigua institución de antes, hoy en día son una empresa con muchos profesionales, con muchos empleados, con muchos recursos que administrar, con educación y salud, con deporte y recreación, con mucha gestión. Una verdadera gerencia de desarrollo que no puede seguir en manos de equipos políticos gastados, sino conducida por renovados lideres de una comunidad.
Lamentablemente dependemos de los partidos políticos para la elección de nuestros representantes en el municipio. Ese 2% de inscritos decide por el 98% que no estamos inscritos en ningún partido y en los que seguramente jamás nos inscribiremos. Por eso los candidatos no son los mejores, por eso no hay renovación, por eso debemos seguir soportando a los mismos por tantos años, sin que tengamos otra forma de expresarnos que con el voto.
Ojalá alguna vez los partidos busquen entre los mejores y nos permitan ciudades también mejores.

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